La consolidación operativa de Pemex y CFE representa el eje central de la nueva política energética implementada por el Gobierno de México. Durante la presentación de los avances del sector, la Secretaría de Energía (SENER) expuso las directrices estratégicas que buscan garantizar el abasto nacional de combustibles y electricidad bajo rectoría estatal.
La titular del ramo, Luz Elena González Escobar, destacó que las reformas constitucionales recientes permitieron devolver a ambas corporaciones su condición legal de empresas públicas. Esta modificación estructural tiene como objetivo primordial proteger la economía popular y frenar el desmantelamiento de los activos estratégicos de la nación.
El fortalecimiento de Pemex y CFE como empresas públicas del Estado
El nuevo marco normativo redefine el rol de Pemex y CFE en el desarrollo económico, priorizando el beneficio colectivo sobre criterios estrictamente comerciales. Con esta base, las autoridades federales diseñaron una cartera de inversión histórica por un billón 168 mil 710 millones de pesos proyectada para el periodo 2025-2030.
Entre los objetivos centrales del plan de fortalecimiento destacan:
- Recuperación de la soberanía energética: asegurar que las decisiones estratégicas de producción y abasto permanezcan en manos del Estado mexicano.
- Dominio en la generación eléctrica: garantizar que al menos el 60 por ciento de la capacidad instalada nacional sea de propiedad pública al concluir el sexenio.
- Modernización de infraestructura: destinar recursos masivos al mantenimiento y ampliación de refinerías, plantas generadoras y redes de transmisión.
- Estabilidad tarifaria: evitar incrementos desproporcionados en los precios al consumidor final mediante una oferta energética sólida.
Metas de generación eléctrica y transición sustentable hacia 2030
La estrategia energética no solo prioriza el rescate de Pemex y CFE en sus operaciones tradicionales, sino que contempla una ruta definida de descarbonización. El plan gubernamental proyecta incrementar la participación de energías renovables del 24 al 38 por ciento, sumando 32 mil megawatts de capacidad limpia al sistema interconectado.
Las metas cuantitativas planteadas para los próximos años comprenden los siguientes puntos:
- Incremento paulatino de fuentes solares, geotérmicas e hidroeléctricas en las centrales estatales.
- Expansión y reforzamiento de las líneas de transmisión eléctrica en zonas con alta demanda industrial.
- Optimización de la red nacional de gasoductos para garantizar insumos accesibles a las plantas de ciclo combinado.
Eficiencia operativa y reestructuración de infraestructura
Como parte del rediseño administrativo, la Comisión Federal de Electricidad avanza en la simplificación de sus subsidiarias para abatir costos burocráticos y concentrar recursos en áreas operativas. De forma paralela, Petróleos Mexicanos enfoca sus esfuerzos en la estabilización de la producción petrolera en yacimientos terrestres y marinos, así como en acuerdos de cooperación técnica internacional.
El rescate institucional de Pemex y CFE busca elevar la productividad de las refinerías nacionales para reducir gradualmente la dependencia de importaciones de combustibles.
Impacto económico y soberanía frente a mercados globales
El informe de la Secretaría de Energía concluyó que mantener empresas públicas fuertes es la mejor salvaguarda de México ante la volatilidad geopolítica internacional. Al robustecer a Pemex y CFE, el país blinda su seguridad energética y sienta bases firmes para atraer inversiones productivas en el marco del desarrollo industrial.

