Con contundentes consignas de «¡Fuera Rocha!», diversos sectores ciudadanos, empresarios y representantes políticos se congregaron en la explanada del Palacio de Gobierno de Culiacán. El objetivo principal de la movilización fue exigir de manera definitiva que Rubén Rocha Moya no retome la gubernatura de Sinaloa.
La concentración, denominada «Manifestación por la Dignidad de los Sinaloenses», reflejó el clima de alta incertidumbre política que atraviesa el estado. Los inconformes también demandaron que ningún perfil asociado a la actual administración asuma el control del Poder Ejecutivo estatal.
El incierto panorama para Rubén Rocha Moya
La crisis política se agudizó luego de que el mandatario regresara brevemente a sus funciones el pasado viernes, para solicitar una nueva licencia apenas 24 horas después. Esta insólita sucesión de eventos ha mantenido a Sinaloa en el centro del debate público, tanto a nivel nacional como internacional.
El descontento ciudadano hacia la administración actual está impulsado por diversos factores fundamentales:
- Incertidumbre en el Poder Ejecutivo: Las constantes licencias han generado un vacío de liderazgo gubernamental evidente.
- Señalamientos internacionales: Las recientes acusaciones en Estados Unidos por presuntos nexos con el crimen organizado han mermado por completo la credibilidad institucional.
- Rechazo al grupo político: Los manifestantes exigen que la próxima persona a cargo no pertenezca al círculo cercano al actual gobernador.
Empresarios y ciudadanos dejaron en claro que no permitirán la continuidad de un gobierno altamente cuestionado.
Exigencias para el futuro político de Sinaloa
Durante la protesta contra Rubén Rocha Moya, los actores políticos de oposición y los miembros de la sociedad civil coincidieron en los requisitos indispensables que debe cumplir quien asuma la gubernatura en este momento crítico.
Señalaron firmemente que el próximo titular del Ejecutivo estatal debe contar con:
- Una trayectoria pública intachable y alejada de controversias legales.
- Amplia experiencia para estabilizar y dirigir la administración pública.
- La capacidad innegable de generar confianza inmediata entre la sociedad sinaloense y el sector empresarial.
La manifestación dejó constancia de que la sociedad civil mantendrá la presión pública constante hasta que se defina un liderazgo que garantice gobernabilidad, paz y certidumbre para el futuro de Sinaloa.

