Tras casi cuatro años de tensión diplomática y desencuentros políticos, las relaciones entre Perú y México empiezan a mostrar signos evidentes de distensión. Recientemente, la administración de Claudia Sheinbaum confirmó que existen contactos directos con el nuevo gobierno peruano liderado por Keiko Fujimori, abriendo la puerta a la normalización de sus vínculos.
Similitudes que impulsan el acercamiento
Durante la ceremonia de transferencia de su cargo, el nuevo canciller peruano, Carlos Espá, sorprendió al emitir elogios hacia la mandataria mexicana, marcando un cambio radical frente al lenguaje confrontacional de los últimos años. Espá destacó el trato cordial y la conexión que ambas líderes mantienen con sus ciudadanos.
Algunos de los puntos de encuentro señalados por el canciller peruano incluyen:
- Liderazgo femenino: Ambas mandatarias son consideradas «mujeres guerreras» con una fuerte presencia política.
- Cercanía popular: Resaltó la similitud en el trato directo y cordial hacia los periodistas y las personas más humildes.
- Orgullo cultural: Subrayó cómo ambas resaltan las tradiciones de sus respectivos países a través de su vestimenta y discurso.
El camino hacia la reconciliación oficial
Las recientes declaraciones no son simples cortesías diplomáticas. Luego de la ruptura formal de las relaciones en noviembre de 2025 y las tensiones generadas por el respaldo mexicano al expresidente Pedro Castillo, este nuevo tono representa un esfuerzo calculado por reconstruir los lazos históricos.
Los siguientes pasos serán cruciales para este proceso:
- La posible entrega del salvoconducto para la ex primera ministra Betssy Chávez.
- Reuniones bilaterales entre representantes de ambos países para restablecer formalmente los canales consulares y diplomáticos.

