El reciente Tour de Francia nos regaló mucho más que hazañas deportivas. La extraordinaria dupla conformada por el ciclista mexicano Isaac del Toro y el pentacampeón esloveno Tadej Pogacar se robó los reflectores mundiales. Juntos no solo dominaron la competencia, sino que demostraron una química inquebrantable que trascendió las pistas.
La conexión especial entre Isaac del Toro y Tadej Pogacar
El propio pedalista ensenadense, conocido cariñosamente como el «Torito», define su relación con el esloveno como «rara» pero poseedora de «una conexión especial». Este vínculo, forjado en las filas del UAE Team, se sostiene sobre una base sólida de confianza absoluta y una sinceridad brutal.
Para Isaac, ganarse la confianza del mejor ciclista del mundo requirió resultados, pero sobre todo, comunicación directa. «Nos decimos lo que no queremos escuchar y a veces eso es bueno para una relación», confesó el mexicano sobre la retroalimentación que mantiene con su líder de equipo.
Presión, amistad y el nacimiento de un rockstar
El talento del mexicano es innegable. Pogacar ve en él un potencial enorme y cree firmemente que será un gran campeón. Esta confianza genera una responsabilidad que Isaac del Toro asume con gratitud, reconociéndose como un «privilegiado con la presión que me ponen», ya que sabe que Tadej desea verlo triunfar al mismo nivel.
Fuera de la tensión competitiva, la amistad fluye de manera natural:
- Etapa 2: Una imagen para la historia se dio cuando Tadej tocó el hombro del mexicano para cederle el cruce de meta, un gesto que llevó a Isaac hasta las lágrimas.
- Etapa 20: Pogacar trabajó como gregario de lujo para el «Torito», celebrando juntos en la meta con la ya famosa ‘Torito-señal’.
- Convivencia diaria: «Somos compañeros de equipo. Bromeamos, nos la pasamos bien. Nunca esperé ser amigo de un esloveno siendo mexicano», relató del Toro.
Un podio histórico y el cariño de México
El impacto de esta dupla llegó hasta la afición mexicana, que no dudó en arropar al esloveno bajo el lema: «Pogi, hermano, ya eres mexicano». El pentacampeón respondió a este cariño portando orgullosamente la bandera tricolor en su espalda durante la celebración del Tour.
El certamen concluyó de la mejor manera posible para el UAE Team: ambos ciclistas subieron al podio logrando el histórico 1-3. Maravillaron al mundo del ciclismo con su talento en los pedales y cautivaron a los aficionados con un genuino ‘bromance’ que ya es historia del deporte.

