El periodista argentino Eduardo Feinmann, quien recientemente generó polémica al asegurar que la Selección Mexicana ganó sus partidos porque cárteles del narcotráfico amenazaron a jugadores de equipos rivales (entre ellos Ecuador), ha sido vinculado con el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego.
En redes sociales comenzó a circular una fotografía reciente donde ambos personajes aparecen juntos. Esta relación ha llamado la atención debido a los nexos del dueño de TV Azteca con movimientos y medios afines a la ultraderecha tanto en México como en Argentina, incluyendo cercanía con figuras del gobierno de Javier Milei.
Condena generalizada ante declaraciones sin pruebas
Las afirmaciones de Feinmann, realizadas en su programa de Radio Mitre en Buenos Aires, apuntaban a que grupos criminales habrían contactado a cinco jugadores ecuatorianos con datos sobre sus familiares. «Parece que los narcos quieren que, a toda costa, México sea campeón del mundo», declaró el comunicador.
Sin embargo, hasta el momento no se ha presentado ninguna prueba que sustente estas graves acusaciones. Ni la FIFA, ni las autoridades mexicanas o ecuatorianas han emitido un pronunciamiento oficial confirmando los hechos. Incluso, periodistas deportivos en Ecuador han desmentido la versión tras consultar directamente con el interior de su selección.
Las declaraciones provocaron indignación en México. Políticos, comunicadores y empresarios exigieron a Feinmann que se retractara. Una de las respuestas más contundentes vino de Arturo Elías Ayub, quien a través de su cuenta de X (antes Twitter) le reclamó fuertemente y le exigió su renuncia.
Especulaciones políticas
El tema tomó un matiz político cuando el propio Ricardo Salinas Pliego compartió el video del periodista argentino en sus redes sociales, sugiriendo que el gobierno utilizaba el fútbol como distracción de temas políticos nacionales.
Por su parte, figuras políticas como Citlalli Hernández aseguraron que las supuestas amenazas fueron un invento de Feinmann para alimentar una «narrativa falsa», señalando que esto obedece a su cercanía tanto con el gobierno argentino como con Salinas Pliego.
Mientras tanto, la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) presentó una queja formal ante la FIFA para investigar incidentes ocurridos antes y durante el partido contra México, principalmente relacionados con afectaciones al descanso de sus jugadores (por el traslado y serenatas de la afición), pero sin mencionar las supuestas amenazas del crimen organizado.

