El escenario político de México rumbo a las elecciones de 2027 cuenta con dos nuevas fuerzas tras la autorización del Instituto Nacional Electoral (INE): el Partido PAZ y Somos México. Aunque se presentan como alternativas novedosas, ambos proyectos están impulsados por viejos liderazgos y operadores con amplia trayectoria en el sistema político del país.
Cada uno de estos partidos recibirá aproximadamente 80 millones de pesos en prerrogativas durante el segundo semestre de este año. Esto incluye financiamiento público para actividades ordinarias, proyectos de promoción política de las mujeres, franquicia postal, tiempos en radio y televisión, además de la posibilidad de registrar candidatos en los comicios federales y locales del próximo año.
Partido PAZ: La tercera encarnación del PES
La organización Construyendo Sociedades de Paz (Partido PAZ) representa, en la práctica, la tercera versión del Partido Encuentro Social (PES), fuerza política de corte evangélico que ya apareció en las boletas de 2015, 2018 y 2021. Dirigido por Armando González Esccoto y promovido por el diputado morenista Hugo Éric Flores (considerado su “líder moral”), el partido ha manifestado su intención de heredar el liderazgo a Hugo Andrés Flores Mata, hijo del fundador.
Los dirigentes de PAZ han declarado abiertamente sus simpatías por la presidenta Claudia Sheinbaum y el proyecto de la Cuarta Transformación. “Buscamos una relación totalmente cordial”, afirmó Gonzalo Guízar, aunque la nueva agrupación no podrá sumarse formalmente a la coalición oficialista en 2027. A pesar de su cercanía con el gobierno, niegan ser un «partido satélite».
Somos México: La evolución de la “marea rosa”
Por otro lado, Somos México surge de las movilizaciones ciudadanas en defensa del INE y en contra de las reformas electorales impulsadas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, conocidas como la “marea rosa”. Dirigido por Guadalupe Acosta Naranjo (exlíder del PRD) y con Emilio Álvarez Icaza como vocero principal, el partido aglutina a exmilitantes del PAN, PRI, PRD y PT, así como a exfuncionarios electorales vinculados a Lorenzo Córdova.
Somos México ha dejado clara su postura de oposición frontal. “Nos vamos a enfrentar a un régimen de delincuentes, de antidemócratas, de gente a la que no le importa el país”, declaró Acosta Naranjo. No obstante, la agrupación enfrenta un desafío legal: el INE aprobó prohibirles el uso del nombre Somos Mx y el color rosa, decisión que la dirigencia ha anunciado que impugnará ante el Tribunal Electoral.
Ambos partidos cumplieron con los requisitos de afiliar a más de 256,000 militantes y celebrar al menos 200 asambleas distritales, y ahora inician su camino para posicionarse frente a la ciudadanía en el polarizado panorama político mexicano.

