Israel y Líbano han logrado un histórico acuerdo marco para un retiro limitado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) del sur del territorio libanés, en un esfuerzo mediado por Estados Unidos. El anuncio fue realizado durante una ceremonia en Washington, donde se anticipó que la firma formal del documento se llevará a cabo en el corto plazo.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, destacó que este pacto establece «un marco para una paz y una seguridad duraderas». Por su parte, la embajadora de Líbano en Washington, Nada Hamadeh Moawad, calificó el acuerdo como «un primer paso en el camino hacia la restauración de la soberanía y la integridad territorial libanesas». Desde la perspectiva israelí, el diplomático Yechiel Leiter aseguró que con este paso «Irán queda fuera, Hezbollah queda fuera y el camino hacia la paz queda abierto».
Condiciones y el rol militar israelí
Pese al optimismo diplomático, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue claro en que la presencia militar no desaparecerá de inmediato. En un mensaje difundido a medios, subrayó que el ejército de Israel permanecerá en el sur del Líbano hasta lograr el desarme total de Hezbollah. «La cosa más importante ante todo es que Israel permanezca en la zona de seguridad en el sur del Líbano. Es un logro importante y lo mantendremos hasta que Hezbollah sea desarmado», puntualizó el mandatario, añadiendo que los habitantes desplazados de las zonas ocupadas aún no podrán volver.
Como parte de las concesiones, las FDI permitirán que el ejército libanés asuma el control de «dos zonas piloto»: una al sur del río Litani y otra al norte de este, a unos 30 kilómetros de la frontera con Israel.
El costo del conflicto
Esta escalada de violencia, que comenzó cuando Hezbollah disparó contra territorio israelí a principios de marzo —en respuesta a ataques previos de EE. UU. e Israel contra Irán—, ha dejado un saldo devastador. Hasta la fecha, los enfrentamientos aéreos y terrestres han cobrado la vida de más de 4,000 personas en Líbano y han forzado el desplazamiento de más de un millón de civiles, marcando una de las crisis humanitarias más graves en la historia reciente de la región.

