Con una inversión estratégica superior a los 743 millones de pesos destinada a infraestructura regional, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, dio el banderazo de inicio a las obras de modernización y ampliación a cuatro carriles del tramo carretero San José Chiapa–Rafael Lara Grajales.
Durante el evento, el arranque de esta importante conectividad vial estuvo marcado por un firme mensaje político. El mandatario estatal lanzó una advertencia categórica contra cualquier grupo que intente desinformar o bloquear los proyectos asociados al Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI), subrayando que la obstrucción de la obra pública conllevará consecuencias legales.
Frente a más de mil habitantes, Armenta defendió la consolidación del complejo industrial y del centro de economía circular, instalaciones donde también se tiene contemplado el ensamblaje de baterías de litio para el vehículo eléctrico Olinia. Ante posibles amagos de oposición, hizo un llamado a la ciudadanía para no dejarse engañar por intereses particulares, enfatizando que si bien su administración privilegia el diálogo, no permitirá que el progreso de la región sea frenado con argumentos infundados sobre supuestos impactos ambientales de la planta recicladora.
La modernización de esta vía es apenas el comienzo de un proyecto logístico de gran magnitud que incluirá también los tramos Grajales–Nopalucan, Libres–Oriental y Amozoc–Tepatlaxco. Para acelerar estas labores, el gobierno estatal desplegará una flotilla de 14 trenes de pavimentación, contando además con el respaldo del Gobierno Federal mediante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), lo que consolidará a la zona como el próximo gran motor industrial y de movilidad de Puebla.

