El fabricante de automóviles alemán Volkswagen se encuentra en medio de una fuerte tensión interna. De acuerdo con reportes recientes de la revista Manager Magazin, el director ejecutivo Oliver Blume planea duplicar los recortes de empleo previstos, alcanzando la cifra de hasta 100,000 trabajadores despedidos, además del posible cierre de cuatro plantas en Alemania.
La medida busca aumentar la competitividad de la compañía frente a los aranceles estadounidenses, la debilidad en el mercado chino y la fuerte competencia de rivales europeos y asiáticos como BYD y Stellantis.
Sin embargo, los líderes del sindicato IG Metall y el comité de empresa señalaron mediante un documento interno que no han sido informados sobre esta magnitud de despidos, ya que el acuerdo previo contemplaba únicamente la eliminación de 50,000 puestos de trabajo. Las decisiones estratégicas requerirán la aprobación del consejo de supervisión, que se reunirá el próximo 9 de julio, y donde los representantes de los trabajadores ostentan actualmente la mayoría.

