La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, inauguraron este sábado una planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas. El objetivo estratégico de estas instalaciones es combatir al gusano barrenador en ambos lados de la frontera y en Centroamérica.
Durante la inauguración, Sheinbaum destacó que la planta representa la capacidad de la ciencia para ofrecer soluciones sostenibles y enfatizó que la relación bilateral debe basarse en el respeto mutuo, diálogo, cooperación y reconocimiento de la soberanía. «La cooperación entre países soberanos siempre será más poderosa que la confrontación», afirmó la mandataria.
Por su parte, la secretaria Rollins y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Douglas Johnson, señalaron que esta obra, construida en 12 meses con una inversión estadounidense de 83.8 millones de dólares, permitirá combatir al parásito que amenaza a la industria ganadera.
La nueva planta alcanzará una producción de 100 millones de moscas estériles por semana, sumándose a las instalaciones de Pacora, en Panamá, para reforzar la estrategia regional de control. Mediante avanzados procesos tecnológicos, se criarán insectos que, al ser liberados, se acoplarán con las moscas silvestres sin dejar descendencia, cortando así el ciclo de reproducción de la plaga.
El gusano barrenador es un parásito cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente. Desde el 21 de noviembre de 2024, cuando se registró el primer caso en Chiapas, el estado acumula 7,123 casos, lo que provocó restricciones temporales a las importaciones de ganado mexicano por parte de Estados Unidos.
La titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Columba Jazmín López, informó que, hasta el momento, se han inspeccionado 5.3 millones de cabezas de ganado, verificado más de 84 mil cargamentos y liberado casi 7 mil millones de moscas estériles como parte de las acciones de contención.

