Una jornada de terror se vivió este miércoles en la región centro-norte de Venezuela, luego de que dos potentes sismos consecutivos sacudieran el país, dejando un saldo preliminar trágico y una estela de destrucción que no se veía desde 1967. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó la muerte de al menos 32 personas y más de 700 heridos.
Los movimientos telúricos, que ocurrieron con apenas segundos de diferencia a las 18:04 y 18:05 horas (tiempo local), tuvieron su epicentro en el estado Carabobo. Según reportes preliminares de los servicios geológicos de Estados Unidos (USGS) y Colombia, la magnitud de los sismos fue de 7.2 y 7.5 grados. La poca profundidad de los sismos (entre 10 y 13.2 kilómetros), reportada por el ministro del Interior, Diosdado Cabello, amplificó el impacto destructivo de las ondas en un amplio radio.
Devastación en La Guaira y Caracas
El estado costero de La Guaira ha sido declarado zona de desastre debido al colapso de decenas de edificios. Sin embargo, la capital, Caracas, también sufrió daños estructurales severos. Las autoridades han reportado afectaciones críticas en el municipio Chacao, considerado un corredor sísmico, donde el alcalde Gustavo Duque informó del desplome de cuatro edificios residenciales. Otros sectores fuertemente golpeados en la capital incluyen El Paraíso, San Bernardino y Lídice, donde los equipos de rescate trabajaban a contrarreloj buscando sobrevivientes entre los escombros.
Respuesta gubernamental y solidaridad internacional
Ante la magnitud de la catástrofe, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó estado de emergencia nacional. Se suspendieron las actividades escolares y laborales no esenciales, y las escuelas han sido habilitadas como refugios. El transporte público, incluyendo el Metro de Caracas y el aeropuerto internacional de Maiquetía, suspendió sus operaciones debido a daños en la infraestructura.
La comunidad internacional ha respondido rápidamente a la tragedia. Países como Estados Unidos, México, Colombia, Brasil, Reino Unido y organismos como la ONU han ofrecido su ayuda humanitaria y técnica para apoyar en las labores de rescate y reconstrucción. Mientras tanto, las autoridades locales hicieron un llamado al personal médico a presentarse en los hospitales para atender la emergencia.

