Durante su intervención en la Asamblea General, la delegación de China en la ONU exigió el levantamiento inmediato e incondicional del bloqueo económico impuesto a Cuba, al tiempo que demandó el respeto irrestricto a la soberanía de las naciones de Medio Oriente y la región del Golfo Pérsico.
El vicepresidente chino, Han Zheng, emitió un enérgico posicionamiento en el que instó a las grandes potencias a asumir una responsabilidad genuina en la preservación de la paz internacional, evitando el uso de medidas coercitivas unilaterales y amenazas de fuerza militar.
Exigencias de China en la ONU sobre el cese de sanciones unilaterales
El representante del gobierno de Pekín subrayó que el asedio económico hacia el pueblo cubano carece de sustento jurídico en el marco del derecho internacional, acentuando los siguientes reclamos:
- Cese total del bloqueo comercial, financiero y del cerco sobre suministros de combustible a Cuba.
- Fin a las amenazas de intervención armada y respeto absoluto a la autodeterminación de los pueblos.
- Garantías plenas de soberanía y seguridad para todos los países del Golfo y Medio Oriente.
- Cumplimiento estricto de la Carta de las Naciones Unidas por parte de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Impacto de la crisis energética en Cuba y presiones de Washington
La postura diplomática se produce en medio de una profunda emergencia energética en Cuba, donde el colapso recurrente de la red eléctrica nacional y la falta de hidrocarburos han afectado gravemente a millones de ciudadanos en la isla caribeña.
Asimismo, el pronunciamiento chino delineó los principios fundamentales que deben regir las relaciones geopolíticas actuales:
- Trato de igualdad soberana para todos los Estados, independientemente de su tamaño territorial o poder económico.
- Resolución pacífica de controversias internacionales a través del diálogo multilateral inclusivo.
- Rechazo tajante a las sanciones extraterritoriales que castigan de forma colectiva a las poblaciones civiles.
El gobierno de China reiteró su compromiso de respaldar a las naciones en desarrollo y mantener una política exterior orientada a la estabilidad estratégica y el equilibrio global.

