La estructura política del Partido Acción Nacional en la entidad ha sufrido un revés histórico. De acuerdo con las cifras más recientes del Instituto Nacional Electoral (INE), el padrón militantes del PAN en Puebla ha registrado una estrepitosa caída del 37% en los últimos doce años, un desplome que coincide directamente con la época dorada y posterior declive del llamado «morenovallismo».
Esta reducción masiva de afiliados evidencia los estragos de las prácticas de afiliación corporativa que se implementaron durante la administración del ex gobernador Rafael Moreno Valle, las cuales inflaron artificialmente las bases del partido blanquiazul entre 2014 y 2017.
De la Inflación Masiva a la Depuración Inevitable
La historia de este declive comenzó en 2014. En aquel año, figuras clave del panismo, como el ex dirigente estatal Rafael Micalco Méndez y el entonces gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, alzaron la voz para denunciar una afiliación masiva y atípica en Puebla. En cuestión de meses, el partido pasó de tener 13 mil 857 a 35 mil 995 militantes, un crecimiento irreal del 160% que fue atribuido a una estrategia de Moreno Valle para manipular el padrón y controlar los procesos internos.
Incluso los grupos más tradicionales del panismo poblano señalaron que al menos 3 mil 800 de esos nuevos «militantes» provenían de otras fuerzas políticas satélites del ex mandatario, como el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Nueva Alianza y el extinto Compromiso por Puebla.
Ante la presión, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN se vio obligado a intervenir. En mayo de 2017, la dirigencia nacional inició un agresivo programa de revisión, verificación, actualización y depuración del registro, que incluyó la captura de datos biométricos y huellas digitales para limpiar el padrón.
Los resultados de esa limpieza y el paso del tiempo dejaron sus marcas: a 12 años de la inflación artificial del padrón, hoy en día Puebla contabiliza apenas 22 mil 617 panistas registrados. Esta cifra ubica a la entidad en el quinto lugar nacional, por debajo del Estado de México, Ciudad de México, Veracruz y Guanajuato.
Partidos Locales Superan a Acción Nacional
La crisis que atraviesa el padrón militantes del PAN en Puebla ha dejado al descubierto una realidad incómoda para la que alguna vez fue la principal fuerza política de oposición en el estado: hoy por hoy, incluso los partidos locales los superan en número de afiliados.
Al revisar los registros oficiales, resulta llamativo observar que fuerzas políticas emergentes o de alcance puramente local cuentan con una base más amplia. Por ejemplo, el Pacto Social de Integración (PSI) registra 28 mil 065 militantes, mientras que Fuerza por México reporta 27 mil 443 afiliados. Esto relega al Partido Acción Nacional a la séptima posición estatal en términos de militancia.
La lista en Puebla es dominada abrumadoramente por Morena, que cuenta con 576 mil 609 militantes (el 72.36% del total estatal), seguido por el Partido Verde (PVEM) con 44 mil 633, el PRI con 31 mil 394, el PT con 29 mil 921, y los ya mencionados PSI y Fuerza por México.
Morena: ¿Repitiendo las Prácticas del Pasado?
Resulta irónico que, a más de una década de que el PAN fuera fuertemente señalado por estas prácticas, ahora sea el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) quien enfrente acusaciones similares.
A pesar de ostentar un padrón masivo que supera el medio millón de personas, la estrategia de afiliación de Morena ha sido objeto de severos cuestionamientos tanto internos como externos. Críticos acusan que el ingreso masivo ha sido coordinado y operado desde los ayuntamientos por presidentes municipales afines a la Cuarta Transformación, lo que ha sembrado profundas dudas sobre la calidad democrática del padrón y el nivel de participación real de estos cientos de miles de nuevos simpatizantes.
Mientras Morena lidia con las dudas sobre la legitimidad de su base, el PAN en Puebla enfrenta el difícil reto de reconstruirse desde sus cimientos, asimilando la realidad de un partido que ha vuelto a sus números reales tras la caída del espejismo morenovallista.

