El paro de transportistas de carga arrancó por tiempo indefinido en Ciudad Juárez y la capital del estado de Chihuahua. La movilización gremial responde a la falta de soluciones gubernamentales frente a la inseguridad en carreteras, extorsiones constantes y recientes modificaciones en el paquete fiscal de la federación.
Bajo la consigna nacional «México no aguanta más», empresarios y choferes del autotransporte decidieron concentrar decenas de tractocamiones en puntos estratégicos. Aunque los dirigentes descartaron el bloqueo total de puentes internacionales o casetas de peaje, advirtieron que la inmovilización de unidades generará un impacto directo en las actividades productivas de la franja fronteriza.
Representantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) señalaron que han agotado las vías institucionales en el Congreso de la Unión y dependencias gubernamentales sin obtener respuestas concretas.
Demandas de seguridad y reclamos del paro de transportistas
Los líderes gremiales denunciaron que las condiciones operativas en los principales corredores logísticos del país se han vuelto insostenibles por la delincuencia organizada y la falta de garantías físicas para los conductores.
Entre los reclamos centrales que impulsan este movimiento destacan:
- Presencia pacífica de más de 150 unidades de carga pesada sin cierre de casetas ni puentes.
- Exigencia inmediata de patrullajes efectivos ante asaltos violentos y homicidios de operadores.
- Combate frontal a las extorsiones sistemáticas y cobro de piso en rutas federales.
- Solicitud de intervención urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum para instalar mesas de diálogo.
Impacto fiscal y riesgos de desabasto en la frontera
Además de la crisis de violencia, el gremio manifestó su absoluto desacuerdo con las adecuaciones presupuestales planteadas por la Secretaría de Hacienda. Los transportistas afirman que limitar los estímulos fiscales de peaje compromete la solvencia financiera de las empresas que ya operan en márgenes reducidos.
Las advertencias del sector abarcan los siguientes aspectos críticos:
- Rechazo a la reducción del tope de acreditación para pago de peajes de 300 a 250 millones de pesos.
- Demanda para elevar dicho estímulo fiscal a un límite anual de 420 millones de pesos.
- Alerta por demoras en la cadena de suministro que abastece a la industria manufacturera y maquiladora.
- Riesgo de escasez en el abasto de productos de consumo básico y distribución de combustibles.
La prolongación de este paro de transportistas dependerá de los acuerdos alcanzados con las autoridades federales para garantizar corredores viales seguros y condiciones tributarias equitativas.

