Las negociaciones para concretar un acuerdo arancelario con México experimentaron una desaceleración significativa luego de que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, manifestara su rechazo a reducir gravámenes clave, reveló un informe publicado por The Wall Street Journal.
De acuerdo con fuentes diplomáticas y empresariales consultadas por el rotativo, ambas administraciones se encontraban en una fase avanzada para pactar la disminución de tarifas estadounidenses sobre el acero, el aluminio y los vehículos de manufactura mexicana a cambio de contraprestaciones comerciales estratégicas. No obstante, las discrepancias internas en el gabinete de Washington frenaron el consenso previo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El acuerdo arancelario con México y las fricciones en Washington
El principal motivo del estancamiento radica en la resistencia de Lutnick para ceder en aranceles administrados bajo consideraciones de seguridad nacional. El titular de Comercio se opone firmemente a reducir el arancel del 25 por ciento impuesto a la industria automotriz y las tarifas del 50 por ciento aplicadas a los metales pesados.
Entre los puntos de mayor tensión que complican el acuerdo arancelario con México destacan los siguientes elementos:
- Negativa a recortar aranceles a productos derivados de acero y aluminio terminados.
- Presión de los consorcios manufactureros estadounidenses para blindar el empleo interno frente a las importaciones.
- Exigencia de mayores compromisos por parte de México en la contención de productos provenientes de terceros países.
- Calendario ajustado frente a las rondas formales de consulta y revisión del tratado comercial trilateral.
Postura oficial y continuidad de las mesas técnicas
A pesar de los desacuerdos reportados, funcionarios de la Secretaría de Economía de México y representantes del Departamento de Comercio descartaron que exista una ruptura definitiva en las mesas de trabajo. Portavoces oficiales indicaron que los equipos técnicos mantienen contacto permanente para preservar la competitividad regional.
Las prioridades compartidas por los negociadores para desbloquear el entendimiento comprenden:
- Mantener canales de diálogo bilaterales de alto nivel entre las secretarías de Estado.
- Formular esquemas de desgravación progresiva sujetos a reglas de origen más estrictas.
- Evitar distorsiones logísticas en las cadenas de suministro transfronterizas integradas.
- Construir un entorno de certidumbre regulatoria previo al inicio formal de la modernización del T-MEC.
Perspectivas económicas para el comercio bilateral
Analistas del sector industrial señalaron que una resolución oportuna evitaría costos adicionales para los exportadores mexicanos y amortiguaría presiones inflacionarias en el mercado estadounidense. En los próximos días se esperan nuevos encuentros de trabajo para evaluar si es posible destrabar los puntos críticos y avanzar hacia una firma formal.

