Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, junto con siete personas más, se encuentra detenido en las instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en la Ciudad de México. Las autoridades están a la espera de que una jueza federal autorice la audiencia inicial para formalizar las acusaciones. El Ministerio Público Federal los señala directamente por lavado de dinero y delitos en materia de hidrocarburos, específicamente vinculados al contrabando de diésel y gasolina desde Estados Unidos a México.
Operativos contra el huachicol ferroviario: Nuevas detenciones
Durante la tarde de ayer y la madrugada de este viernes, elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) lograron la detención de seis personas más. Entre los capturados destacan integrantes de la Asociación Nacional de Aduanas de México (ANAM), lo que amplía la magnitud de la red de involucrados en este esquema de huachicol ferroviario.
El caso tiene sus raíces en una investigación iniciada en abril de 2025, tras el histórico aseguramiento de 15 millones de litros de combustibles. Este masivo cargamento fue localizado en carrotanques de ferrocarril pertenecientes a la empresa Ingemar en patios ferroviarios de Saltillo y Ramos Arizpe, Coahuila. Ingemar ha sido identificada por las autoridades como una de las siete compañías clave utilizadas para ejecutar este contrabando.
El modus operandi de los contrabandistas ferroviarios
En operativos recientes realizados en el municipio de Ensenada, Baja California, las autoridades federales confirmaron la aprehensión de Ernesto Ruffo Appel y de Ricardo Thompson Navarro, otro accionista de Ingemar. Con estos arrestos, la cifra total de detenidos en esta fase asciende a ocho personas vinculadas directamente con las operaciones ilegales en la frontera y el interior del país.
Según detalló la FGR, esta red de “contrabandistas ferroviarios” operaba bajo un sofisticado esquema de evasión fiscal y aduanera. Declaraban a las autoridades que importaban aditivos o aceites, productos con una carga fiscal mucho menor. Sin embargo, en realidad transportaban grandes volúmenes de gasolina o diésel. En los casos donde sí reportaban combustibles, lo hacían declarando cantidades significativamente inferiores a las reales, ocultando así millones de litros que posteriormente distribuían y vendían de manera ilícita en gasolineras de todo el territorio nacional.

