La mañana de este viernes, el peso mexicano frente al dólar ha registrado una importante apreciación. La divisa nacional ganó terreno apoyada por el debilitamiento global del billete verde, un fenómeno derivado de la publicación de cifras laborales menos favorables en Estados Unidos. Estos datos han comenzado a disipar las probabilidades de que se concrete una subida en las tasas de interés.
Factores que impulsan al peso mexicano frente al dólar
De acuerdo con datos oficiales del Banco de México (Banxico), el tipo de cambio spot se colocó en 17.1452 unidades por dólar, en comparación con el cierre previo de 17.2098 unidades. Esto representa para la moneda local un avance de 6.46 centavos, lo que se traduce en un incremento del 0.36 por ciento.
El mercado observó que el precio del dólar fluctuó entre un máximo de 17.2150 unidades y un piso de 17.0929 unidades. A nivel global, el Índice Dólar (DXY), que compara el valor de la moneda estadounidense contra una canasta de seis divisas fuertes, experimentó una baja del 0.30%, situándose en 99.64 unidades.
El impacto del empleo en EU y la política de la Fed
- Las nóminas no agrícolas estadounidenses mostraron una caída de 23,000 puestos de trabajo durante el mes pasado, muy por debajo de la estimación del mercado, que proyectaba un alza de 80,000 posiciones.
- Ante estos resultados, los analistas y mercados han disminuido sus apuestas sobre una posible alza de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) en su reunión de septiembre. Según Fed Watch, la probabilidad de un incremento se sitúa ahora en un 44%.
«La moneda local extiende su avance hasta su nivel más fuerte frente al dólar desde el 23 de febrero, impulsada por la debilidad del dólar y un reajuste de las expectativas sobre el rumbo de la política monetaria», indicaron expertos de Monex Grupo Financiero.
Inflación local y el futuro económico
En el ámbito nacional, la inflación general ha mostrado signos de desaceleración por cuarto mes consecutivo, alcanzando un 3.12% anual durante julio. Se trata de su nivel más bajo en seis años, según informes del INEGI.
Por otro lado, la inflación subyacente también cedió por sexto mes seguido, colocándose en un 3.95%. Frente a este escenario, los especialistas prevén que durante el segundo semestre este componente se estabilice, aunque con posibles presiones en el índice no subyacente debido a factores climáticos como El Niño.

