Washington / Ciudad de México. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, anunció durante una comparecencia ante la Cámara de Representantes que el gobierno estadounidense procederá a cerrar uno de sus consulados ubicados en territorio mexicano.
Baja productividad, la causa principal
El anuncio, realizado a principios de este mes de junio, se fundamenta en un plan de optimización de los recursos diplomáticos a nivel global impulsado por la administración actual. De acuerdo con Rubio, las autoridades han detectado oficinas donde el volumen de visas aprobadas y trámites consulares es demasiado bajo como para justificar el mantenimiento de una sede permanente con operaciones a tiempo completo.
Incertidumbre sobre qué sede cerrará
A pesar de la confirmación del cierre, el secretario de Estado no reveló el nombre de la ciudad específica que perderá su representación consular ni la fecha exacta en la que se llevará a cabo el desmantelamiento de las oficinas. Esta falta de precisión ha generado especulaciones, y diversos análisis periodísticos apuntan a que los consulados de ciudades fronterizas con menor demanda, como Nogales, Nuevo Laredo o Matamoros, podrían ser los principales candidatos a cerrar sus puertas.
Esta medida forma parte de una revisión exhaustiva de la red consular estadounidense en México que, según reportes, inició en el mes de mayo. El inminente cierre ha comenzado a generar preocupación e incertidumbre entre los ciudadanos mexicanos de las regiones afectadas, quienes temen que los tiempos de espera y los costos de traslado para tramitar una visa se incrementen drásticamente al tener que acudir a sedes más lejanas.