Un tenso debate legislativo sacudió el Senado de la República en la Ciudad de México el pasado martes 29 de abril de 2026, cuando la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, declinó a la invitación para comparecer y aclarar detalles del operativo del 19 de abril donde fallecieron agentes de Estados Unidos. La ausencia de Campos, esperada para ‘dar lecciones’ a Morena sobre combate al crimen organizado, derivó en una acalorada confrontación protagonizada por la senadora panista Lilly Téllez.

La mañana transcurrió entre la expectativa y la incertidumbre sobre la presencia de la mandataria chihuahuense ante las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Seguridad Pública. Finalmente, una carta de la gobernadora disipó las dudas, confirmando su declinación para ‘privilegiar las investigaciones de la Fiscalía General de la República’. Ante este ‘desaire’, legisladores de Morena incluyeron el tema en la agenda política de la sesión.
El coordinador del Partido Verde, Manuel Velasco, reveló que la propia María Eugenia Campos lo había contactado vía WhatsApp la semana anterior para consultar sobre la conveniencia de su asistencia. “Ella (María Eugenia Campos) me buscó la semana pasada, fue a través de un mensaje de WhatsApp, que ella me envió a mí y fue un mensaje muy escueto. Estaba analizando, en ese momento, venir”, afirmó Velasco.
La tensión se elevó con los posicionamientos de los presidentes de las comisiones y la llegada y salida intermitente del coordinador del PAN, Ricardo Anaya. Sin embargo, el verdadero ‘fusilamiento verbal’ llegó con el exgobernador de Chihuahua y ahora senador morenista, Javier Corral Jurado, quien acusó directamente a Campos.
“Pues la valiente maestra (María Eugenia Campos) que iba a venir a darnos clases de combate al narcotráfico no llegó y antes de que llegara el comunicado al Senado de la República, nos enteramos a través del mercachifle (sic) de Ciro Gómez Leyva, que la gobernadora de Chihuahua no asistiría a la invitación que se le había realizado.”
“La farsa ha terminado en una vergüenza, en un acto de cobardía. La cobardía de decir que el comandante fallecido es el responsable de haber infiltrado a los agentes de la CIA en el operativo de Chihuahua. ¡Eso ni a (César) Duarte se le había ocurrido!¡Qué barbaridad! ¿Y el respeto por la familia? Y de qué les valió los honores en los funerales del comandante Oseguera Cervantes con salvas. Ni siquiera respeto por la familia, utilizar a un muerto ahora como el responsable de la traición de las autoridades de Chihuahua a la Constitución.”
Inmediatamente, Lilly Téllez tomó la tribuna, desatando la polémica con un discurso que encendió los ánimos morenistas, especialmente los de Martha Lucía Mícher, Saúl Monreal y Gerardo Fernández Noroña.
“Aquí aplica perfectamente bien algo. Aquello de: ‘no hay que darles perlas a los cerdos’. Felicito a Maru (María Eugenia) Campos por no venir a darle perlas a los cerdos de la bancada de los mafiosos. Qué bien que no cayó en la trampa, Maru Campos. Acaba de pasar aquí a hablar el charro frustrado del señor (Javier) Corral. El tipo este, Corral, porque ni señor merece.”
Ante los intentos de la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, por calmarla, Téllez continuó con sus ataques. “Señora presidenta del Senado (Laura Itzel Castillo), usted no tiene derecho de decirme cómo expresarme. Usted no tiene derecho a decirme cómo desarrollar un tema. Y retomo: Quédese sentado ahí usted tipejo (Javier) Corral. Usted es un criminal”, espetó.
La confrontación subió de tono cuando Téllez llamó ‘changoleón’ a Fernández Noroña. Fue entonces cuando Javier Corral acuñó el neologismo ‘Lillytellización’, describiéndolo como “cómo la vulgaridad del insulto a la calumnia ha sustituido a la idea y al argumento”. La senadora Martha Lucía Mícher también se sumó a las críticas, apodando a la gobernadora ‘Lady CIA’.
El coordinador del PAN, Ricardo Anaya, subió a tribuna para defender a su correligionaria.
“Yo ya no iba a hablar el día de hoy, pero les tengo que decir que no tienen vergüenza, se cansaron de decir que la invitación a la gobernadora (María Eugenia Campos) era una comedida y cordial invitación. Cuando la gobernadora decide no aceptar su comedida y cordial invitación, se tiran al piso, como si una invitación fuera un mandato.”
Finalmente, Fernández Noroña se defendió del apodo ‘changoleón’, explicando el significado y la dignidad de la persona a la que se refería, y criticando la burla de Téllez.
“’Changoleón’ era un hombre en situación de calle en Coyoacán, estudió psicología, era catedrático de la UNAM, ese hombre murió porque se deprimió y acabó atrapado por la droga y el alcohol. Aquí hay quien ni siquiera ha acabado la preparatoria y se burla de un hombre en situación de calle.¡Larga vida a ‘changoleón’!”
El panorama
La sesión concluyó sin las respuestas esperadas sobre el operativo en Chihuahua, dejando en evidencia la profunda polarización y el estilo confrontacional que impera en el debate legislativo mexicano. Mientras los morenistas celebraban haber ‘descargado’ sus discursos, la bancada del PAN se retiró ‘vilipendiada’, sin que el fondo del asunto fuera aclarado, y dejando un precedente de cómo la retórica puede eclipsar la búsqueda de información.

