Puebla. Tras la fuerte explosión de un centro clandestino de almacenamiento de gas LP (práctica conocida como «huachigas») en la colonia San Juan Negrete del municipio de Tepeaca, el gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier, aseguró que se realizará una investigación profunda para sancionar a los responsables materiales y a posibles autoridades coludidas.
Piden intervención federal y estatal
Durante su pronunciamiento sobre el siniestro ocurrido la mañana del pasado jueves, el mandatario estatal fue enfático al solicitar la intervención directa de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla. Armenta Mier señaló que se debe investigar la probable omisión o complicidad de autoridades de Protección Civil locales y cuerpos de seguridad municipales, quienes habrían permitido la operación de esta bodega clandestina en plena zona urbana.
Evacuación masiva y saldo del siniestro
La explosión, que involucró a por lo menos cuatro pipas de gas LP, generó una densa columna de humo y obligó a las fuerzas de seguridad estatales, apoyadas por la Sedena y la Guardia Nacional, a desplegar un operativo de emergencia. Como medida preventiva, se evacuó a un estimado de 2,000 personas, incluyendo a pacientes del Hospital General de Tepeaca, alumnos de un centro escolar cercano y habitantes de zonas habitacionales colindantes.
Aunque inicialmente las unidades de emergencia reportaron la atención de personas con lesiones menores, el Gobierno del Estado confirmó más tarde que no hubo víctimas mortales a causa del estallido. No obstante, el incidente dejó severos daños materiales en viviendas y terrenos de cultivo aledaños al predio siniestrado.
El gobernador concluyó que las investigaciones seguirán su curso y reiteró su consigna de «caiga quien caiga», marcando un endurecimiento en la postura estatal frente al robo de hidrocarburos en la región conocida como el Triángulo Rojo.

