La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, han acordado una reunión clave para abordar la polémica muerte de dos agentes estadounidenses, presuntamente de la CIA, ocurrida en un operativo antidrogas en Chihuahua, sin que el Gobierno federal mexicano fuera previamente notificado de esta colaboración. El incidente, que ha generado serias dudas sobre la violación de la soberanía nacional, llevó a la Cancillería mexicana a enviar una nota diplomática a Estados Unidos exigiendo explicaciones.

Detalles de un incidente que escala
El anuncio de la reunión fue hecho por la propia mandataria Sheinbaum durante su conferencia matutina de este miércoles 22 de abril de 2026. La presidenta insistió en que los agentes extranjeros participaron en el desmantelamiento de un laboratorio clandestino, pero sin el conocimiento ni la información oficial al Gobierno mexicano, lo que considera un punto crucial a aclarar. Previamente, la gobernadora Campos ya había tenido acercamientos con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Ahora, Sheinbaum se comunicará directamente con Campos para fijar la fecha del encuentro y continuar las investigaciones del caso.
‘Estas personas extranjeras pertenecientes al gobierno de Estados Unidos participaron en una actividad, en el desmantelamiento de un laboratorio, pero no había conocimiento de la colaboración y no se informó, entonces son varios puntos los que se tienen que aclarar’, afirmó la presidenta Sheinbaum.
El Gobierno de México ha elevado el tono diplomático. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha enviado una nota diplomática a Estados Unidos pidiendo explicaciones formales sobre la participación de sus agentes en el operativo, donde lamentablemente también fallecieron dos investigadores mexicanos. Este suceso, según Sheinbaum, no se alinea con los protocolos de seguridad acordados entre ambos países y representa un asunto grave de seguridad nacional y soberanía. La presidenta ha sido enfática al señalar que las autoridades federales no tenían conocimiento de la presencia de agentes extranjeros en labores de campo, y reiteró que ningún gobierno estatal puede establecer colaboraciones en materia de seguridad con autoridades extranjeras fuera de los canales federales, pues esto está estrictamente regulado por la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
‘Tiene que quedar claro tanto para Estados Unidos como para los gobiernos estatales que la colaboración debe darse dentro del marco de entendimiento y de la ley’, sentenció Sheinbaum.
La situación se complica con las declaraciones contradictorias. Inicialmente, el fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, había indicado que los agentes regresaban del operativo, para luego matizar que no participaron directamente en el aseguramiento del laboratorio, sino que realizaban labores de adiestramiento. No obstante, un reporte de _The Washington Post_ divulgó que los dos estadounidenses pertenecían presuntamente a la CIA y habían apoyado la operación con inteligencia, añadiendo una capa más de complejidad y controversia al incidente.
El panorama
La próxima reunión entre Sheinbaum y Campos será fundamental para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades. El Gobierno federal busca sentar un precedente claro sobre el respeto a la soberanía nacional y la obligatoriedad de seguir los canales diplomáticos y legales para cualquier colaboración en materia de seguridad con gobiernos extranjeros. Este caso no solo impactará las relaciones bilaterales con Estados Unidos, sino que también redefinirá los límites de la actuación de los estados mexicanos en temas de seguridad.

