La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para redefinir la estrategia energética del país, anunciando la formación de un grupo interdisciplinario de alto nivel. Este equipo de científicos e investigadores de prestigiosas instituciones como la UNAM, IPN, UAM y la Universidad Autónoma de Nuevo León, analizará la viabilidad de nuevas técnicas de ‘fracking’ para la exploración de gas ‘no convencional’ con bajo impacto ambiental, buscando así fortalecer la soberanía energética nacional y disminuir la dependencia de las importaciones estadounidenses.

Desde Palacio Nacional, durante la ‘Mañanera del Pueblo’ del 15 de abril de 2026, Sheinbaum subrayó la trascendencia de esta iniciativa, que contempla la participación de 17 académicos expertos en diversas áreas. La mandataria enfatizó que la decisión final sobre la implementación de estas técnicas no será unilateral, sino que se basará en rigurosos hallazgos científicos y en una eventual consulta con las comunidades afectadas. El equipo tiene un plazo de dos meses para ofrecer una primera orientación.
No hay una decisión tomada, ‘la vamos a tomar en términos del conocimiento científico, no como una decisión de la presidenta, sino incorporando a científicos de tratamiento de agua, geólogos, ingenieros, ingenieras petroleras, especialistas en tratamiento de agua y también hay otro grupo de impactos ambientales relacionados con el cambio climático, con las emisiones de metal’.
La presidenta Sheinbaum insistió en la necesidad de explorar todas las vías para garantizar el suministro energético del país, sin cerrar puertas a innovaciones que puedan ofrecer soluciones con menor impacto ambiental. Reconoció la preocupación de los grupos ecologistas, a quienes aseguró que su gobierno busca nuevas alternativas con componentes biodegradables y procesos que minimicen los riesgos. Destacó el interés en regiones como Coahuila, donde se sabe que existen reservas significativas de gas no convencional.
Entonces, ‘es un grupo interdisciplinario que queremos que nos ayude a ver si en efecto hay nuevas técnicas, qué impactos puede tener y en dónde sería factible’, y en dos meses nos dé una primera orientación. ‘No vamos a forzar una decisión’.
A todos aquellos movimientos legítimos que están contra el ‘fracking’, en primer lugar les decimos: ‘estamos involucrando a los mejores científicos de México, académicos en distintos temas para que nos digan si en efecto, hay nuevas tecnologías para la explotación del gas no convencional y en dónde sería viable explotarlo’.
Por su parte, Rosaura Ruiz, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, recalcó el compromiso de la administración con la soberanía energética, pero siempre priorizando la seguridad hídrica y la salud de los ecosistemas. Afirmó que este ‘grupo multidisciplinario de expertas y expertos’ garantiza el rigor científico necesario para abordar la complejidad de los yacimientos no convencionales, con especialistas en geología, fluidos, perforación y, crucialmente, agua y medio ambiente.
‘Para lograr este equilibrio’, esta secretaría ‘ha convocado a un grupo de alto nivel. No es solo un equipo técnico, es un grupo multidisciplinario de expertas y expertos porque la complejidad de los yacimientos no convencionales no permite visiones aisladas’.
El panorama
Este movimiento marca un punto de inflexión en la política energética mexicana, abriendo la puerta a una evaluación científica detallada de una técnica que ha sido históricamente controvertida. La administración de Sheinbaum apuesta por un enfoque basado en el conocimiento y el diálogo con la ciudadanía, prometiendo que ‘nunca vamos a pasar por encima de ninguna comunidad’, un ejercicio inédito que busca la mejor decisión posible para el futuro y la soberanía nacional.

