La política social en Puebla ha dado un giro de 180 grados. Lejos quedaron los tiempos en que los programas gubernamentales eran moneda de cambio electoral o privilegios para unos cuantos. Hoy, bajo la administración de Alejandro Armenta Mier, la premisa es clara: «El dinero del pueblo regresa al pueblo».
Así lo afirmó Laura Artemisa García Chávez, titular de la Secretaría de Bienestar, durante una gira de trabajo por la Sierra Norte, donde entregó apoyos directos a miles de familias que históricamente habían sido marginadas.
Un Acto de Dignidad, No de Caridad
En su mensaje, la funcionaria estatal subrayó que estos programas no son «regalos» del gobierno, sino un derecho constitucional de los poblanos.
“No venimos a darles nada que no sea suyo. Este dinero es producto de sus impuestos y del combate a la corrupción. Hoy se invierte en quienes menos tienen para que nadie se quede atrás”, expresó Laura Artemisa ante una multitud agradecida.
La entrega incluyó:
-
Becas para estudiantes de bajos recursos.
-
Apoyos para madres solteras.
-
Insumos para el campo (fertilizantes y semillas).
-
Materiales de construcción para vivienda digna.
Transparencia Total: Sin Intermediarios
Uno de los puntos clave que destacó la Secretaria es la eliminación de los «gestores» o líderes políticos que antes condicionaban la ayuda. Ahora, los beneficiarios reciben sus apoyos de manera directa, sin moches y sin filias partidistas.
«La instrucción del gobernador Armenta es que los servidores de la nación y del estado lleguen hasta la última comunidad, sin pedir nada a cambio más que su confianza», aseguró.
Coordinación con la Federación
Laura Artemisa también resaltó la perfecta sintonía con los programas federales impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum. La suma de esfuerzos entre el Gobierno de México y el Gobierno de Puebla permite multiplicar los recursos y ampliar la cobertura de los programas sociales.
Conclusión: Sembrar Bienestar
Para Laura Artemisa, el verdadero éxito de la política social no se mide en despensas entregadas, sino en historias de vida transformadas. Al garantizar un piso parejo de oportunidades, el gobierno estatal busca romper el ciclo de la pobreza y construir un futuro de prosperidad compartida.










