Irán ha lanzado una contundente advertencia a Estados Unidos, amenazando con bloquear cruciales vías marítimas como el Golfo Pérsico, los mares de Omán y el Rojo. La escalada de tensión surge como respuesta directa al tercer día de un ‘cerco ilegal’ naval impuesto por Washington sobre los puertos iraníes en el estratégico estrecho de Ormuz, impidiendo la llegada de suministros esenciales.

Escalada de advertencias y maniobras en el golfo
La advertencia iraní, articulada por Alí Abdollahi, comandante en jefe del Cuartel General Central Khatam al Anbiya, y Mohsen Rezaei, asesor militar del líder supremo, ayatollah Mojtaba Jomeini, fue una respuesta directa a la persistencia del cerco naval estadounidense. Abdollahi presentó también una propuesta para la libre navegación en aguas omaníes, buscando una desescalada en caso de acuerdo con Washington.
‘Si Estados Unidos ‘busca continuar su acción ilegal de imponer el bloqueo naval en la región y causa problemas de seguridad para barcos comerciales y petroleros iraníes, la acción será un preludio de la violación del cese el fuego, y las poderosas fuerzas armadas de Irán no permitirán la continuación de las importaciones y exportaciones en el golfo, los mares de Omán y el mar Rojo», declaró Alí Abdollahi, según la agencia Fars.
Por su parte, Mohsen Rezaei elevó el tono de las amenazas al advertir sobre posibles ataques a buques estadounidenses en Ormuz.
‘El señor Trump quiere convertirse en el policía del estrecho. ¿Es ese realmente su trabajo? ¿Esa es la labor de un ejército poderoso como el de Estados Unidos?’, cuestionó Rezaei en la televisión estatal. Añadió que ‘Esos barcos suyos serán hundidos por nuestros misiles (…) han creado un gran peligro para el ejército estadunidense. Sin duda pueden quedar expuestos a nuestros misiles y podemos destruirlos’. En una declaración aún más provocadora, consideró ‘fantástico’ una invasión terrestre, ya que ‘tomaríamos miles de rehenes y por cada uno obtendríamos mil millones de dólares’.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, comunicó a su homólogo chino, Wang Yi, las ‘consecuencias de las ‘acciones provocadoras» de Estados Unidos, destacando que el posicionamiento de Washington en estas vías fluviales vitales ‘conduciría a una ‘situación más complicada’ en la región y representa una amenaza directa para la estabilidad regional’.
Mientras tanto, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó el tercer día de su bloqueo, afirmando haber impedido el paso de 10 petroleros. No obstante, medios estatales iraníes aseguraron que un buque granelero y un petrolero iraní lograron entrar en sus aguas. El destructor estadounidense _Spruance_ (DDG 111) fue reportado por Centcom redirigiendo un buque de carga con bandera iraní que intentaba evadir el bloqueo tras zarpar de Bandar Abbas.
A pesar del cerco, el superpetrolero _Alicia_, de propiedad china y sancionado previamente por transportar crudo iraní bajo otro nombre, navegó por aguas internacionales y el estrecho de Ormuz con su sistema de seguimiento activado. También el Departamento del Tesoro de Estados Unidos intensificó la presión con sanciones a nueve buques cisterna, 14 empresas y dos personas vinculadas al comercio ilícito de petróleo iraní, incluyendo a Mohammad Hossein Shamkhani.
El panorama
La situación en el Golfo Pérsico se mantiene en un punto de máxima tensión, con Irán y Estados Unidos en una escalada de advertencias y acciones militares y económicas. El cerco naval de Washington busca cortar las vías de suministro iraníes, mientras Teherán responde con amenazas directas a la navegación internacional y la posibilidad de un conflicto abierto. La comunidad internacional observa con preocupación las implicaciones de esta crisis para el comercio global y la estabilidad en una región ya volátil, a la espera de un posible acuerdo o un recrudecimiento de las hostilidades.

