La Fiscalía General de la República (FGR) de México ha escalado la tensión diplomática con Estados Unidos al exigir, de manera formal, pruebas ‘contundentes y documentos necesarios’ que respalden las serias acusaciones de narcotráfico y protección a ‘Los Chapitos’ contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas. Este movimiento se produce tras la solicitud estadounidense de detención provisional con fines de extradición, la cual México considera carente de fundamentos para justificar tal urgencia.

FGR Cuestiona la Solicitud de Extradición de EU
El pasado 1 de mayo de 2026, en una conferencia de prensa crucial, Raúl Armando Jiménez Vázquez, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial de la FGR, detalló que, tras un minucioso análisis de la solicitud enviada por el Departamento de Justicia de EU el 28 de abril, los documentos no aportan la evidencia ni el fundamento que permita apreciar la urgencia de una detención provisional. La FGR subraya que, aunque se trata de un proceso establecido por el tratado bilateral de extradiciones, la esencia de una medida cautelar es evitar la sustracción de la justicia, un extremo que, a su juicio, no ha sido acreditado ‘más allá de toda duda razonable’.
‘No hay referencia ni motivo ni fundamento ni evidencia que nos permita apreciar el por qué de la urgencia de la detención provisional’, afirmó Jiménez Vázquez. Además, puntualizó que el expediente ‘no acredita’ la participación del gobernador de Sinaloa en una conspiración para proteger al Cártel de Sinaloa.
El reclamo de México se alinea con las declaraciones previas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien el 30 de abril había expresado su escepticismo sobre la solidez de las pruebas presentadas por Washington. Sheinbaum, en su conferencia matutina, criticó específicamente un documento que supuestamente probaba sobornos, refiriéndose a ‘una hoja de papel’ con la anotación ‘Juanito, 30 mil pesos’.
‘Esta es la prueba que pone EU en este documento de supuestos sobornos. Es de llamar la atención, ¿no creen? Este es el único documento que en este escrito lo ponen como un documento de prueba: ‘Juanito, 30 mil pesos’. Es una hoja de papel’, declaró la mandataria.
La presidenta enfatizó la postura de su gobierno: ‘Verdad, justicia y defensa de la soberanía’. Aseguró que si la FGR recibe pruebas ‘contundentes e irrefutables’ o encuentra elementos de delito en su propia investigación, se procederá conforme a derecho bajo jurisdicción mexicana. De lo contrario, la acusación podría interpretarse como un ‘golpeteo político’ contra la administración. Sheinbaum también reprochó a Estados Unidos por hacer pública la investigación contra un gobernador en funciones, lo que contraviene los Tratados Internacionales que exigen confidencialidad.
Por su parte, el gobernador Rubén Rocha Moya ha rechazado categóricamente las acusaciones, descartando cualquier renuncia a su cargo y prometiendo desmentir la situación ‘con contundencia en el momento oportuno’. Entre los diez acusados por Estados Unidos se encuentran también el senador Enrique Inzunza Cázárez y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez.
El panorama
Este episodio marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales de seguridad, con México defendiendo su soberanía y exigiendo transparencia y solidez probatoria. La FGR ha dejado claro que, sin la documentación necesaria y convincente, no procederá con la detención solicitada, lo que pone la pelota de nuevo en la cancha del Departamento de Justicia de EU. Se espera que este intercambio genere nuevas dinámicas en la cooperación judicial y en la lucha contra el narcotráfico transnacional, mientras el gobierno mexicano se mantiene firme en la protección de sus funcionarios ante acusaciones que considera infundadas.

