En una explicación crucial, la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, revelaron por qué el Ejército y la Guardia Nacional no repelieron de inmediato a los presuntos miembros de ‘Los Ardillos’ en Chilapa, Guerrero. La decisión, tomada el 12 de mayo de 2026, buscó ‘evitar la confrontación’ y prevenir una tragedia aún mayor en las comunidades asediadas desde el 6 de mayo.

Priorizando la vida civil en medio del asedio
Ante el desplazamiento de al menos 96 personas por los ataques en la Montaña baja de Guerrero, García Harfuch afirmó que la primera respuesta oficial fue proteger a la población. Explicó que la presencia de la Guardia Nacional y el Ejército era para salvaguardar a los que huían, y una intervención directa en Chilapa o las comunidades atacadas habría escalado el riesgo para los civiles.
‘Desde el inicio hay cerca personal de la Guardia Nacional; primero, la autoridad está para preservar y proteger a la ciudadanía. Hay actores y ciertas personas que, en el momento que están provocando, en el momento de ingresar la autoridad federal, se pondría en riesgo la vida de otras personas. Sí hay presencia de la Guardia Nacional’, explicó García Harfuch.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum subrayó que se busca una ‘salida sin una confrontación’, argumentando: ‘Alguien podría decir: ‘que llegue el Ejército y desarme a las personas que están ahí’, sí, pero nada más que eso va a representar una confrontación donde puede haber civiles fallecidos o incluso una confrontación muy grave. Nosotros nunca buscamos esa condición. Buscamos siempre tener un mecanismo de las operaciones para que haya el menor número de heridos’.
Para gestionar esta delicada situación, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fue designada para coordinar un operativo que garantice el menor número de heridos y establecer un diálogo con los representantes de las poblaciones afectadas. Los ataques, que comenzaron el 6 de mayo, han generado desesperación entre los habitantes, llevando incluso a la difusión de una grabación no verificada donde supuestamente piden ayuda a Donald Trump para intervenir. García Harfuch confirmó un saldo de seis personas heridas, tres de las cuales reciben atención en el Hospital de Chilpancingo.
El panorama: Tensión en Guerrero y la búsqueda de una paz sin violencia
La estrategia del gobierno federal en Guerrero refleja una compleja balanza entre la protección civil y el enfrentamiento directo con el crimen organizado. La prioridad de evitar bajas en un contexto tan volátil establece un precedente para futuras intervenciones, mientras la población desplazada y herida espera soluciones duraderas. La presión sobre las autoridades para recuperar el control de Chilapa y la Montaña baja se mantiene alta, buscando una resolución que garantice la seguridad sin agravar la violencia.

