La Ciudad de México fue escenario este viernes 22 de mayo de 2026 de un encuentro clave que cimentó la relación entre México y la Unión Europea (UE). La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, signaron una declaración conjunta en Palacio Nacional, en la que destacaron su compromiso con ‘los principios de soberanía de los Estados, integridad territorial y no intervención’.

El documento conjunto también hizo hincapié en la ‘solidaridad humanitaria con el pueblo cubano’, un punto relevante en el contexto de los desafíos de cooperación internacional y el compromiso de ambas partes con la defensa de los principios humanitarios.
Esta declaración se enmarcó en la firma del Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, un instrumento que busca profundizar la relación estratégica y que, según lo suscrito, se basa en ‘valores compartidos’ como la democracia, el respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho. Ambas delegaciones reiteraron su respaldo a ‘un orden internacional basado en reglas’ y a la solución pacífica de controversias.
En el ámbito multilateral, el acuerdo resalta el papel fundamental de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para abordar los retos globales. México y la UE manifestaron su apoyo a ‘un sistema multilateral fuerte y eficaz, con las Naciones Unidas en su núcleo’, además de respaldar la reforma de la arquitectura financiera internacional, la iniciativa de reforma ‘UN80’ y la propuesta franco-mexicana para regular el uso del veto en el Consejo de Seguridad en situaciones de atrocidades masivas.
Desde la perspectiva económica, el nuevo acuerdo promete impulsar el comercio y las inversiones, fortalecer las cadenas de suministro y fomentar la cooperación en sectores estratégicos. El objetivo es promover un crecimiento ‘sostenible e inclusivo’ que beneficie especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
La agenda de cooperación también abarca la transición energética, el combate al cambio climático y la protección de la biodiversidad, con una reafirmación expresa del compromiso con la implementación efectiva del Acuerdo de París.
En cuanto a la movilidad humana, las partes reconocieron ‘la importancia de abordar las causas profundas de la migración’ y acordaron una cooperación fundamentada en el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes. Asimismo, se comprometieron a fortalecer la igualdad de género, combatir la discriminación y promover sociedades más incluyentes, además de impulsar la cooperación en educación, innovación, ciencia y tecnología.
Como parte de esta nueva etapa de colaboración, se acordó lanzar un Diálogo de Alto Nivel sobre Seguridad y Migración, enfocado en el combate integral al crimen organizado y al narcotráfico. Se estableció el Primer Diálogo Sectorial sobre Salud para colaborar en áreas como vacunas, medicamentos, salud digital y prevención de pandemias. También se relanzará el Diálogo Digital bilateral para abordar la innovación, regulación y tecnologías emergentes, y se iniciará un Nuevo Diálogo de Política Estratégica para coordinar el pilar político del acuerdo.

