La alianza transatlántica enfrenta un momento crítico. Francia ha negado a Estados Unidos el acceso a una de sus bases militares y ha prohibido el sobrevuelo de su espacio aéreo a aeronaves estadounidenses que transportaban suministros a Israel, una decisión que ha desatado la furia del expresidente Donald Trump. Este incidente, que se produce en medio de la guerra que libran EE.UU. e Israel contra Irán, subraya las profundas fisuras en las relaciones internacionales.

Trump arremete contra Francia y aliados
Donald Trump, a través de su red social Truth Social, no tardó en criticar duramente la postura francesa, tildándola de ‘MUY POCO COLABORADORA’. En un mensaje cargado de reproche, el exmandatario hizo una velada referencia al ‘Carnicero de Irán’, presuntamente el líder supremo iraní Alí Jameneí, cuya ‘eliminación exitosa’ mencionó. La implicación de una respuesta futura por parte de Washington fue clara:
‘¡Francia ha sido MUY POCO COLABORADORA con respecto al ‘Carnicero de Irán’, quien ha sido eliminado con éxito! ¡¡¡Estados Unidos lo RECORDARÁ!!!’
Pero la reprimenda no se limitó a Francia. Trump también exigió a otros países aliados, como el Reino Unido, que se unan a la ofensiva militar contra Irán. Con la guerra iniciada el 28 de febrero de 2026, el expresidente urgió a estas naciones a demostrar ‘coraje’ y ‘tomar’ el estratégico estrecho de Ormuz, un vital paso para el petróleo que Teherán ha cerrado al tráfico marítimo.
‘Id a por vuestro petróleo’
fue el tajante mensaje de Trump, quien sugirió a los afectados por el cierre del estrecho que compren crudo a Estados Unidos, dando a entender que Washington no tiene interés directo en su reapertura, al estar menos expuesto al petróleo de la región. La postura de Trump es clara: la era de la dependencia ha terminado.
‘(El resto de los países) tienen que aprender a luchar solos. Estados Unidos no va a estar ahí para ayudarles más, del mismo modo que no estuvieron disponibles cuando los necesitamos nosotros.’
España se sumó a la negativa, cerrando su espacio aéreo a los aviones militares estadounidenses. Sin embargo, la Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, dejó en claro que Estados Unidos no requiere la ayuda de ningún país para su operación en Irán. La prioridad de Washington, según Leavitt, es desmantelar la capacidad naval, de misiles y nuclear iraní, no la reapertura de Ormuz.
El panorama
Este episodio marca un precedente preocupante en las relaciones diplomáticas y militares entre potencias. La política exterior de ‘América Primero’ de Trump parece acentuar la unilateralidad, dejando a los aliados en una encrucijada y redefiniendo el papel de Estados Unidos en los conflictos globales, con consecuencias aún impredecibles para la estabilidad de Medio Oriente y las alianzas históricas.

