CIUDAD DE MÉXICO.— El 17 de abril de 2026 marcó un sorprendente punto de encuentro entre dos figuras que a menudo se encuentran en polos opuestos: el magnate Ricardo Salinas Pliego y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La noticia, difundida por El Imparcial, revela el respaldo explícito del dueño de Grupo Salinas a la evaluación del «fracking» o fracturación hidráulica como método de extracción de petróleo y gas en el país, una postura que Sheinbaum ahora considera a pesar de su anterior rechazo, motivada por la alta dependencia energética de México.

¿Qué es el Fracking y por qué genera debate?
El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica avanzada utilizada para extraer hidrocarburos de formaciones rocosas profundas a las que no se puede acceder con métodos convencionales. Consiste en perforar el subsuelo y, posteriormente, inyectar a alta presión una mezcla de agua, arena y sustancias químicas para fracturar la roca y liberar el gas o petróleo atrapado. Esta técnica, aunque eficiente en la explotación de yacimientos no convencionales como el gas de lutita, ha sido objeto de intenso debate debido a las preocupaciones sobre su impacto ambiental, especialmente en el uso y contaminación del agua, así como posibles movimientos sísmicos.
La técnica no es nueva; sus orígenes se remontan a finales de la década de 1940 en Estados Unidos, pero su expansión masiva ocurrió a partir de los años 2000, permitiendo a países como EE. UU. aumentar drásticamente su producción energética y reducir su dependencia de combustibles extranjeros.
Las 9 razones de Salinas Pliego para apoyar el Fracking
El empresario, quien compartió un artículo en sus redes sociales para sustentar su posición, destacó la urgencia de adoptar el fracking. Según Salinas Pliego, estos son los motivos por los que México debe avanzar con esta tecnología:
- La independencia energética es indispensable para cualquier Estado Soberano.
- Tenemos reservas probadas en la Cuenca de Burgos y están completamente desperdiciadas.
- El crecimiento del país, particularmente en la base industrial del norte, necesita mucha energía.
- Las nuevas industrias, como los centros de datos de IA, demandarán aún más energía.
- Pemex está quebrada y necesita mas fuentes de ingreso.
- Se van a generar miles de empleos en el país.
- Se va a detonar un ciclo positivo de inversión que le urge a nuestro país.
- Sería un motor para el crecimiento económico y contribuiría a elevar los pronósticos macroeconómicos.
- Hay que derribar las ideas demagógicas y arcaicas que los pseudoambientalistas nos están regresando al pasado.
Salinas Pliego también enfatizó que los mecanismos actuales de fracking son tecnológicamente muy avanzados y permiten minimizar el impacto ecológico, mencionando prácticas como la reutilización y reciclaje de agua, el uso de fluidos con aditivos de menor toxicidad, cementación y diseño de pozos multicapa, monitoreo sísmico en tiempo real, captura y reducción de emisiones de metano, y perforación horizontal.
Así que adelante con el fracking, porque nos estamos quedando rezagados. Basta de ideologías retrógradas que frenan el desarrollo de México”, sentenció.
Como razón adicional, subrayó que «todo el mundo lo está haciendo (el fracking) menos nosotros», señalando que el gas que México importa de Estados Unidos proviene en un 100% del fracking en Texas.
El panorama
La postura de Claudia Sheinbaum representa un cambio significativo, ya que en el pasado se había manifestado en contra del fracking. Sin embargo, la actual dependencia de México de un 75% de gas importado ha llevado a la presidenta a evaluar su aplicación, con la decisión final en manos de científicos y basada en su impacto ambiental. Este consenso inesperado entre la administración de Sheinbaum y un crítico empresarial como Salinas Pliego podría redefinir la política energética de México, buscando un equilibrio entre la independencia energética, el crecimiento económico y la responsabilidad ambiental, en un contexto donde el gas se perfila como un combustible clave para la transición energética.

