El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, ha encendido el debate nacional al reafirmar que las clases de nivel básico concluirán el 5 de junio de 2026, una decisión que choca directamente con las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y genera fuerte rechazo de padres de familia y escuelas privadas ante el recorte del ciclo escolar.

Desde Hermosillo, Sonora, el secretario Delgado reiteró su postura horas después de que la presidenta Sheinbaum señalara que el calendario escolar 2025-2026 aún no está completamente definido. La propuesta de la SEP contempla el regreso a clases el 17 de agosto para reforzar aprendizajes, buscando ‘evitar que haya afectación a la parte educativa’, según Delgado.
‘Ayer se hizo una propuesta y vamos a revisar la fecha de regreso de clases. Vamos a salir el 5 (de junio) porque hay muchos estados que tienen altas temperaturas y también está el tema del Mundial (2026). Salimos el 5 (de junio)’, recalcó el titular de la SEP.
Sin embargo, esta medida ha provocado una ola de inconformidad. Padres de familia han denunciado que el recorte de clases agravará el rezago educativo de los estudiantes. Por su parte, la Asociación Nacional para el Fomento Educativo y la Asociación Nacional de Escuelas Particulares han rechazado categóricamente adelantar el fin de ciclo, argumentando que se ‘viola’ la Ley General de Educación, la cual establece un mínimo de 185 y un máximo de 200 días de clases.
La Unión de Padres de Familia, a través de su presidente Israel Sánchez, ha anunciado acciones legales para ampararse contra la cancelación anticipada, recordando que en años anteriores las altas temperaturas no fueron motivo para suspender clases. Incluso la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha criticado al gobierno de la presidenta Sheinbaum por, según ellos, priorizar intereses económicos y mediáticos sobre la educación, manteniendo en Oaxaca un ‘calendario escolar alternativo’ que finaliza hasta el 7 de julio de 2026.
El panorama
La discrepancia entre el titular de la SEP y la Jefa de Estado, sumada a la fuerte resistencia de diversos actores educativos, augura una semana de intensas negociaciones y posibles confrontaciones legales. La definición final del calendario escolar no solo impactará a millones de estudiantes, sino que también sentará un precedente sobre la autonomía y la priorización de la educación frente a otros eventos en el país.

