El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó de manera categórica el plan de siete días propuesto por el gobierno de Irán para restablecer el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, asegurando que las condiciones planteadas por Teherán resultan completamente inaceptables para la Casa Blanca.
Antes de abordar el helicóptero presidencial Marine One, el mandatario estadounidense declaró ante los medios de comunicación que la iniciativa iraní responde a la debilidad operativa del régimen persa, desestimando la posibilidad de alcanzar un pacto inmediato bajo los términos fijados por la diplomacia de dicho país.
Condiciones de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz
La propuesta diplomática, presentada en Nueva York por el canciller iraní Abbas Araqchi y canalizada a Washington a través de la mediación del gobierno de Qatar, contemplaba una serie de concesiones mutuas:
- Cese al fuego general de siete días en el conflicto de Medio Oriente.
- Levantamiento inmediato del bloqueo naval que mantiene la marina estadounidense frente a costas iraníes.
- Cancelación de las restricciones comerciales y embargos a las exportaciones de petróleo persa.
- Descongelamiento total de los activos financieros iraníes retenidos en el sistema bancario occidental.
De acuerdo con la hoja de ruta planteada por Teherán, la reapertura comercial de la estratégica vía marítima se materializaría al sexto día del acuerdo, abriendo la puerta en la séptima jornada a negociaciones definitivas respecto a su programa nuclear.
Postura de Donald Trump y control operativo en el Golfo
Pese a las interrupciones en la navegación internacional derivadas de las hostilidades bélicas, Donald Trump afirmó que las fuerzas armadas de Estados Unidos mantienen el control total de la ruta marítima, enfatizando los siguientes puntos clave:
- Continuidad en la navegación comercial escoltada, registrando el paso de 29 buques cisterna en las últimas horas.
- Rechazo a suspender sanciones estratégicas mientras persistan amenazas a los aliados occidentales en la región.
- Confirmación de Teherán de que el plan contaba con el aval directo del líder supremo Mojtaba Jamenei.
La negativa de Washington consolida un escenario de alta volatilidad geopolítica en el Golfo Pérsico, manteniendo bajo alerta a los mercados energéticos globales ante el riesgo de una escalada militar prolongada.

