La regidora panista Guadalupe Arrubarrena García ha puesto en el ojo del huracán a la secretaria general del PAN, Genoveva Huerta Villegas, al cuestionar abiertamente su presunta promoción personal. Este señalamiento, hecho el 11 de mayo de 2026, sacude la política poblana y expone las crecientes tensiones internas del partido blanquiazul, impulsado por una aparente doble moral en la crítica a los actos anticipados de campaña.

Fuego amigo: Regidora exhibe las contradicciones internas
La controversia se desató luego de que la diputada panista Susana Riestra Piña anunciara la intención del PAN de denunciar a Laura Artemisa García Chávez, secretaria de Bienestar, por presuntos actos anticipados de campaña durante el desfile del 5 de mayo. Ante esta postura, Arrubarrena García, conocida por su cercanía al exedil Eduardo Rivera Pérez, no tardó en responder con una ironía punzante a su correligionaria.
‘Totalmente de acuerdo, querida Susana Riestra. A partir de esto me surgen algunas dudas: ¿Y no será también promoción personalizada hacer recorridos en la ciudad, difundiendo nombres en jingles campañeros, como lo presume en sus redes sociales la secretaria general del PAN y diputada federal Genoveva Huerta, quien niega haber pintado bardas con su nombre?’
La regidora extendió su pregunta a los dirigentes nacional y estatal del PAN, Jorge Romero Herrera y Mario Riestra Piña, respectivamente, sobre su opinión respecto a la promoción de Genoveva Huerta. Este episodio subraya una vez más los profundos enfrentamientos entre dos grupos antagónicos dentro del PAN de Puebla: el sector allegado a Rivera Pérez y el encabezado por la dirigencia estatal de Mario Riestra, al que pertenece Huerta Villegas.
El panorama
Este nuevo capítulo de confrontación interna no solo resalta las grietas en el PAN poblano, sino que también plantea un desafío directo a las dirigencias nacional y estatal. La exigencia de ‘poner orden en casa’ de Arrubarrena subraya la urgencia de abordar las contradicciones internas que podrían debilitar al partido de cara a futuros procesos electorales, especialmente en un contexto donde la promoción política anticipada está bajo el escrutinio público.

