Actualizado

Mar 10, 2024, 05:48 PM

Publicado

Mar 10, 2024, 05:05 PM

CIUDAD DE MÉXICO – Manifestantes prendieron fuego a dos patrullas en el estado de Guerrero, en el sur de México, el 9 de marzo durante las protestas por la reciente muerte de un estudiante a manos de la policía.

Los vehículos fueron quemados en una carretera del municipio de Tixtla, a unos 20 kilómetros de la capital del estado, Chilpancingo.

Medios locales informaron que los vehículos pertenecían a la Guardia Nacional y que los manifestantes habían detenido a sus ocupantes por un tiempo.

Las protestas comenzaron después de que un estudiante de la Escuela Normal de Ayotzinapa fuera asesinado a tiros y otro herido en un enfrentamiento con la policía en Guerrero el 7 de marzo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador había dicho anteriormente que los dos estudiantes viajaban en un automóvil robado cuando la policía les ordenó detenerse y que los hombres que iban en el automóvil habían abierto fuego primero.

Según la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero, en el vehículo se encontró un arma de fuego.

Algunos, sin embargo, han rechazado la versión oficial de los hechos, y estudiantes de Ayotzinapa iniciaron una manifestación en Chilpancingo después del incidente, presuntamente incendiando al menos un vehículo.

El tiroteo está siendo investigado por la Fiscalía General y las fiscalías estatales.

Tuvo lugar en un contexto de crecientes tensiones por el caso de 43 estudiantes de la misma universidad que desaparecieron hace casi una década.

El día antes del tiroteo, los manifestantes rompieron una puerta del palacio presidencial de México y exigieron reunirse con el presidente Obrador para discutir el caso.

En 2014, los 43 estudiantes viajaban a una manifestación en Ciudad de México cuando los investigadores creen que fueron secuestrados por un cartel de la droga en connivencia con policías corruptos.

Aún se desconocen las circunstancias exactas de su desaparición, pero una comisión de la verdad creada por el gobierno calificó el caso de “crimen de Estado”, afirmando que los militares compartían la responsabilidad, ya sea directamente o por negligencia. AFP