El gobernador del estado, Alejandro Armenta, presentó recientemente una estrategia integral orientada a mitigar los efectos de las fuertes lluvias y mejorar significativamente la infraestructura vial en la entidad poblana.
De acuerdo con el plan estatal trazado para 2026, las autoridades se han fijado la ambiciosa meta de llevar a cabo la rehabilitación de 100 vialidades y 24 tramos carreteros, lo cual representa uno de los mayores proyectos de pavimentación en la historia reciente de Puebla.
Estas acciones de mantenimiento y reconstrucción buscan garantizar la seguridad y movilidad de los ciudadanos, proyectando un beneficio directo para cerca de 3 millones de habitantes en las zonas de mayor tránsito e impacto por la temporada de precipitaciones.

