El Gobierno de Estados Unidos anunció este viernes la imposición de sanciones financieras contra la Corte Penal Internacional (CPI), intensificando su ofensiva diplomática horas después de que se otorgara el Premio Nobel de la Paz a la exjueza sudafricana Navi Pillay.
Alcance de las sanciones contra la Corte Penal Internacional
El Departamento de Estado norteamericano determinó prohibir cualquier transacción financiera o comercial con el organismo multilateral con sede en La Haya. La disposición busca congelar activos operativos y bloquear canales de financiamiento bajo el argumento de salvaguardar la soberanía nacional estadounidense.
Las restricciones dirigidas a la Corte Penal Internacional incluyen un plazo perentorio de seis meses concedido a los países firmantes del Estatuto de Roma para atender las exigencias de Washington o enfrentar medidas punitivas colaterales.
Postura de Marco Rubio y el gobierno de Donald Trump
El secretario de Estado, Marco Rubio, fijó la línea dura de la Casa Blanca frente al tribunal supranacional:
- Desconocimiento de jurisdicción: Afirmó que Washington jamás se adhirió al Estatuto de Roma y no permitirá procesamientos contra funcionarios o efectivos militares estadounidenses.
- Bloqueo financiero directo: Prohibición a entidades y personas bajo jurisdicción estadounidense de interactuar económicamente con el tribunal.
- Advertencia explícita: Declaró que el tribunal debe frenar sus investigaciones o enfrentará el desmantelamiento impulsado desde Washington.
Respuesta de la CPI y condena de la comunidad internacional
Desde La Haya, los magistrados y la presidencia del tribunal rechazaron de forma categórica el paquete de sanciones. A través de un pronunciamiento oficial, la corte advirtió que la resolución estadounidense vulnera los pilares del derecho internacional y sienta un peligroso precedente de impunidad.
La institución enfatizó que el tribunal representa el consenso jurídico de 125 naciones y continuará ejerciendo sus mandatos sin supeditarse a presiones geopolíticas.
Pronunciamiento de la Unión Europea y Naciones Unidas
La determinación de la administración norteamericana desató una ola de rechazo unánime entre sus aliados tradicionales y foros multilaterales:
- La Comisión Europea ratificó su respaldo presupuestario y operativo a la corte para investigar crímenes de guerra y de lesa humanidad.
- Naciones como Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá y Japón expresaron su profundo desacuerdo mediante declaraciones diplomáticas conjuntas.
- El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó las medidas coercitivas de inaceptables y contrarias al orden legal internacional.
Únicamente el gobierno de Israel manifestó su respaldo público a la postura adoptada por la Casa Blanca, mientras la Asamblea de los Estados Partes alista reuniones de emergencia para proteger el funcionamiento del tribunal.

