El impulso integral al campo poblano se consolida mediante esquemas de tecnificación, mecanización y valor agregado para pequeños productores. El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, destacó que la estrategia Revolución del Campo busca transformar la producción primaria y detonar la riqueza comunitaria en toda la entidad.
De acuerdo con el mandatario estatal, este modelo coloca a las familias campesinas en el centro de las decisiones gubernamentales. La finalidad principal es trascender el asistencialismo tradicional para sentar bases productivas sólidas y sustentables que fortalezcan la economía regional.
Estrategias clave para transformar el campo poblano
Para elevar la competitividad de las cosechas locales, la administración estatal y el Gobierno de México coordinan acciones enfocadas en la modernización tecnológica y la apertura de mercados.
Entre los componentes estratégicos de este esquema destacan:
- Adopción de tecnología agrícola y mecanización de parcelas.
- Suministro de insumos especializados para optimizar rendimientos.
- Programas de sanidad, inocuidad y certificación fitosanitaria.
- Esquemas de inteligencia de mercados para comercialización justa.
- Transición hacia prácticas sustentables y cuidado del suelo.
Inversión pública y crecimiento de la producción agropecuaria
La titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano Pérez, detalló los montos presupuestales destinados a respaldar el trabajo de las y los campesinos. Durante 2026, la inversión conjunta entre federación y estado sumó 4 mil 615 millones de pesos, de los cuales 2 mil 915 millones corresponden al orden federal y mil 700 millones al presupuesto estatal.
Asimismo, las proyecciones para 2027 anticipan una asignación global de 5 mil 403 millones de pesos. Estas asignaciones han generado resultados tangibles en el corto plazo:
- El valor de la producción agropecuaria estatal pasó de 64 mil millones de pesos en 2024 a 84 mil millones de pesos reportados en agosto de 2026.
- Dicho incremento superó con anticipación la meta establecida para el año 2030, fijada inicialmente en 80 mil millones de pesos.
- Más del 80 por ciento de las unidades beneficiadas corresponden a pequeños agricultores.
Proyectos de transformación e impulso a la comercialización
La estrategia también promueve la industrialización de materias primas mediante iniciativas emblemáticas como Café Bienestar, Maíz del Bienestar y los Centros de Innovación y Transformación de los Productos Agropecuarios (CITRA). Estos centros permiten procesar cultivos como higo y jitomate para comercializarlos con mayores márgenes de ganancia.
En paralelo, la entidad fortalece su presencia nacional a través de foros especializados y eventos de alcance internacional:
- Celebración de la 34ª Reunión Anual de CONASA en materia de sanidad animal.
- Sede de la 61ª Reunión Nacional de Investigación Pecuaria, Agrícola, Forestal y Acuícola con más de 800 especialistas.
- Simposio de Agricultura 4.0 con más de 70 instituciones participantes.
- Proyección de la floricultura en la región de Atlixco a través de la Ruta del Mictlán, con una cosecha superior a 2.5 millones de macetas de cempasúchil.
Con estas medidas, las autoridades estatales buscan afianzar un ecosistema rural que brinde rentabilidad duradera a las comunidades dedicadas al campo.

