Las devastadoras inundaciones en Nepal y el Tíbet han generado una crisis humanitaria de proporciones alarmantes. Tras el colapso de un glaciar en la frontera entre ambas naciones, los equipos de rescate trabajan a contrarreloj para encontrar sobrevivientes entre los escombros y el lodo.
Hasta el momento, las cifras oficiales son desoladoras. Las autoridades han confirmado que el número de personas no localizadas se ha disparado, complicando las labores de emergencia y búsqueda en la región del Himalaya.
Impacto de las inundaciones en Nepal y el Tíbet
El número de desaparecidos se duplicó recientemente, superando las 2 mil 400 personas. Esto ocurrió luego de que la autoridad de gestión de desastres nepalí incluyera a 933 trabajadores de plantas hidroeléctricas en la lista oficial de extraviados.
Además de las personas desaparecidas, el impacto material y humano es incalculable:
- Más de 580 personas han perdido la vida, la gran mayoría en territorio nepalí.
- La Cruz Roja estima que al menos 93 mil pobladores se encuentran en situación de extrema necesidad.
- Las fuertes corrientes han sepultado viviendas, derribado puentes y arrastrado decenas de vehículos.
- Algunos de los cuerpos rescatados fueron arrastrados por los ríos hasta la vecina India.
Riesgos geológicos y suspensión de rescates
Las labores de búsqueda se han visto obstaculizadas por el constante peligro de nuevas tragedias. Las autoridades en Nepal se vieron obligadas a suspender temporalmente las misiones debido al riesgo de desbordamiento de dos lagos ubicados río arriba de la zona más afectada.
Por su parte, China también detuvo sus operaciones de rescate en el área del Tíbet, advirtiendo sobre el alto riesgo que representa un lago represado por un deslizamiento de tierra.
Ayuda internacional rechazada
A pesar de la magnitud de la catástrofe y de las ofertas de asistencia internacional, Nepal ha decidido rechazar la ayuda extranjera para las operaciones de búsqueda. Varios países con ciudadanos desaparecidos habían ofrecido su apoyo, entre ellos:
- India, China y Estados Unidos.
- Gran Bretaña, Japón y Corea del Sur.
- Sri Lanka y Bangladesh.
Un portavoz de la cancillería nepalí afirmó que, por el momento, sus organismos de seguridad son suficientes para llevar a cabo los trabajos de rescate.
Estos fenómenos extremos, frecuentes durante el monzón de verano en el sur de Asia, se han intensificado notablemente en los últimos años debido a los efectos del cambio climático global.

