Desde la emblemática región de Izta-Popo en San Nicolás de los Ranchos, Puebla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dio inicio oficial a la Jornada Nacional de Reforestación. Esta acción masiva busca restaurar los ecosistemas mexicanos y convertir la plantación de árboles en un esfuerzo permanente a nivel nacional.
¿Qué implica el decreto de la Jornada Nacional de Reforestación?
Durante la ceremonia, la mandataria federal firmó un decreto que instaura el segundo domingo de agosto como la fecha oficial para llevar a cabo esta jornada año con año. Este compromiso involucra a los gobiernos estatales, comunidades, pueblos originarios, brigadistas, fuerzas armadas y sociedad civil.
El gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier, reconoció que Puebla —como «estado de las montañas»— es el punto de partida ideal para esta iniciativa. Subrayó que proteger la tierra, los bosques y la biodiversidad es fundamental, señalando que «gobernar es cuidar al planeta».
Metas y el uso de innovación tecnológica
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, detalló que esta movilización se lleva a cabo en las 32 entidades del país. Algunos de los puntos más destacados incluyen:
- La participación simultánea de más de 241 mil personas.
- La plantación de más de 6 millones de árboles y la siembra directa de 1.7 millones de semillas.
- El uso de innovación tecnológica mediante drones para dispersar semillas nativas en zonas de difícil acceso.
- El objetivo sexenal de producir y plantar 1,500 millones de árboles y plantas hacia el 2030.
Con la implementación de la Jornada Nacional de Reforestación, el Gobierno de México reafirma su compromiso de proteger los recursos naturales, recuperar áreas afectadas por incendios y asegurar el bienestar de las presentes y futuras generaciones.

