La situación legal y diplomática en Sudamérica sigue generando tensión, especialmente en el caso de Betssy Chávez. La expremier peruana, quien se encontraba bajo la figura de asilo en la sede diplomática mexicana en Lima, finalmente abandonó el territorio nacional hacia México, luego de recibir un salvoconducto por parte del gobierno peruano liderado por Keiko Fujimori.
¿Qué implicaciones tiene el caso de Betssy Chávez?
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú confirmó que la entrega de este permiso se otorgó en apego al derecho internacional. Sin embargo, enfatizaron que esto no cierra los procesos judiciales pendientes. Las autoridades sudamericanas recalcaron su derecho a solicitar la extradición en caso de que los tribunales nacionales lo consideren necesario para el avance de la justicia.
Para comprender la magnitud de esta decisión, es fundamental repasar las acusaciones formales que enfrenta la ex jefa del gabinete ministerial del gobierno de Pedro Castillo:
- Sentencia por conspiración: Fue condenada a 11 años y 5 meses de prisión por delitos relacionados con la conspiración para la rebelión.
- Enriquecimiento ilícito: Afronta un proceso abierto en el Área de Enriquecimiento Ilícito de la Fiscalía de la Nación.
Impacto en las relaciones bilaterales entre México y Perú
La resolución de otorgar el salvoconducto ha servido como catalizador para destrabar el distanciamiento que existía entre México y Perú. Gracias a la intervención y coordinación multinacional —incluyendo al gobierno de Brasil, que resguardaba la embajada mexicana en Lima— ambos países acordaron restablecer sus lazos oficiales.
Este acercamiento contempla, entre otros acuerdos, la reapertura formal de las embajadas y el impulso económico a través de la Alianza del Pacífico. Además, la administración peruana anunció que llevará el debate sobre la figura del asilo diplomático ante la OEA para evitar futuras distorsiones políticas.

