La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que para el inicio del próximo ciclo escolar, programado para el 31 de agosto, se implementarán nuevas reglas sobre el uso de celulares y redes sociales en las escuelas. La medida busca proteger a los menores de la adicción digital mediante una decisión colectiva y no impositiva.
Impacto del uso de celulares y redes sociales en menores
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que el objetivo central no es la prohibición absoluta de los dispositivos, sino concientizar sobre cómo están diseñadas estas plataformas. La mandataria enfatizó la importancia de que padres de familia, niños y adolescentes participen en este debate nacional para comprender los mecanismos que generan dependencia.
Acompañada por el secretario de Educación, Mario Delgado, la presidenta dio voz a especialistas internacionales que analizaron la problemática de fondo. Entre las principales advertencias destacaron:
- Los algoritmos no son neutrales y promueven el uso compulsivo.
- Se ha transformado la infancia tradicional hacia una dependencia basada en pantallas.
La perspectiva de los expertos digitales
Jonathan Haidt, profesor de psicología de la Universidad de Nueva York, participó a distancia advirtiendo a los padres sobre el riesgo de utilizar los teléfonos como un «chupón digital». Haidt recomendó al gobierno mexicano emular medidas internacionales, sugiriendo separar a los alumnos de los dispositivos durante la jornada escolar y elevar la edad mínima a 16 años para abrir cuentas en plataformas digitales.
Por su parte, Arturo Béjar, ingeniero y cofundador de Apple, detalló presencialmente en la Ciudad de México los seis ingredientes principales que la industria tecnológica utiliza para causar adicción:
- Scroll infinito y reproducción automática de videos.
- Recomendaciones algorítmicas y notificaciones constantes.
- Mecanismos de comparación, presión social y contadores de popularidad.
Béjar concluyó advirtiendo que las grandes empresas tecnológicas suelen negar el componente adictivo de sus diseños, trasladando injustamente toda la responsabilidad a los padres de familia.

