Más de 300 aspirantes a puestos públicos de Morena ya han comenzado a recorrer estados con la mira puesta en las 17 gubernaturas de 2027. Sin embargo, el INE no ha logrado establecer reglas claras para fiscalizar la promoción de los precandidatos. Esta omisión, según especialistas y autoridades electorales, pone en duda la transparencia del financiamiento de las campañas.
¿Qué pasa con el control del INE?
El consejero del Instituto Nacional Electoral, Arturo Castillo, expresó su preocupación por el papel que está asumiendo el Instituto, indicando que el “árbitro que no está arbitrando” ante un proceso que inició antes de tiempo. Se ha documentado la realización de recorridos en los municipios de diversos estados, asambleas partidistas y hasta difusión personalizada. No obstante, al no estar bajo el esquema de precampañas, la legislación carece de lineamientos inmediatos.
Las actividades adelantadas por la militancia incluyen:
- Reuniones en diversos municipios para conformar estructuras.
- Difusión de imagen en redes sociales sin reportes oficiales al INE.
- Entrega de folletos, gorras y playeras, que no pueden sancionarse si no hay petición directa del voto.
Las consecuencias de no tener reglas de fiscalización de Morena
La preocupación central recae en la procedencia de los fondos utilizados por estos 300 perfiles. Al no ser considerados tiempos formales de campaña, es sumamente complejo para el INE revisar inmediatamente cuánto dinero se utiliza, de dónde viene, quién paga eventos masivos e incluso descartar el uso de recursos gubernamentales. En la actualidad se han reportado hasta 188 quejas relacionadas con actos anticipados.
Por ahora, la falta de fiscalización de la precampaña de Morena y otros partidos podría generar una contienda desigual, mientras el Consejo General del INE sigue posponiendo el debate para aprobar lineamientos que regulen estas actividades políticas adelantadas.

