El gobernador electo de Puebla, Alejandro Armenta, anunció la destitución de más de 100 agentes del Ministerio Público en el estado debido a presuntas filtraciones de información al crimen organizado. La medida forma parte de una estrategia integral para depurar las instituciones de seguridad y justicia en la entidad.
Armenta subrayó que no tolerará la corrupción ni la colusión de servidores públicos con grupos delictivos. «La limpieza en las instituciones es una prioridad para garantizar la tranquilidad de los poblanos», afirmó. Los funcionarios cesados están siendo investigados para determinar el alcance de sus acciones y posibles responsabilidades penales.
Esta acción ha generado diversas reacciones en el ámbito político y social. Mientras algunos sectores respaldan la firmeza del gobernador electo para combatir la impunidad, otros exigen que las investigaciones se lleven a cabo con total transparencia y respeto al debido proceso para evitar despidos injustificados.

