Decenas de miles de personas se congregaron este fin de semana en Irán para participar en el rezo fúnebre y despedir al líder supremo, Alí Jamenei, en el segundo día de los funerales públicos realizados en la capital, Teherán.
La multitudinaria ceremonia tuvo lugar en la gran mezquita de Mosala, adonde acudieron ciudadanos portando banderas y retratos, además de contar con la asistencia de altos cargos del Gobierno, incluido el presidente Masud Pezeshkian. Debido a la masiva afluencia de fieles, las autoridades se vieron obligadas a cerrar al público la sala principal del recinto.
Los actos fúnebres oficiales, que iniciaron el viernes con homenajes de Estado, se extenderán por siete días. Tras recorrer las calles de Teherán, el cortejo fúnebre será trasladado a la ciudad de Qom, y finalmente Jamenei será sepultado el próximo jueves en la ciudad sagrada de Mashad, en el noreste del país.

