En una celebración que marca los 250 años de independencia de Estados Unidos, el tradicional desfile del 4 de julio en la capital, Washington, tuvo que ser cancelado debido a las altas temperaturas, según informaron las autoridades locales.
«Debido al calor extremo, el desfile del Día de la Independencia de Estados Unidos es cancelado», indicaron en un comunicado oficial. El evento estaba programado para iniciar a las 10:30 de la mañana (hora local), pero las previsiones meteorológicas advertían de temperaturas superiores a los 38 °C, con una sensación térmica que rozaba los 43 °C a causa de la alta humedad, poniendo a cerca de 160 millones de personas en el este del país bajo alertas de clima extremo.
Una celebración atípica y en medio de divisiones
Este 250 aniversario llega en un momento de profunda división social y política en Estados Unidos. El presidente Donald Trump, quien ha mantenido su agenda a pesar de la ola de calor, aseguró su participación en un mitin político nocturno en la explanada del National Mall, además de prometer el que catalogó como «el espectáculo de fuegos artificiales más grande del mundo».
«Va a hacer aproximadamente 107 grados Fahrenheit (41 °C), y voy a ir y voy a pronunciar un discurso muy largo, solo para demostrar que puedo hacer cualquier cosa», declaró desafiante el mandatario.
En la antesala de la celebración, Trump visitó el emblemático Monte Rushmore, donde pronunció un discurso advirtiendo que la identidad nacional se encuentra bajo el ataque de lo que calificó como «radicales y extremistas», mencionando además un supuesto «resurgimiento de la amenaza comunista». El presidente insistió en que los ciudadanos «tienen que amar lo que hemos construido», matizando su habitual retórica sobre la inmigración.
Contraste de discursos
Por otro lado, figuras como el Papa León XIV (el primer pontífice estadounidense) emitieron mensajes orientados a la inclusión, recordando que la historia del país está cimentada también en las esperanzas, sacrificios y contribuciones de los inmigrantes.
A pesar de la cancelación en la capital, otras ciudades mantuvieron sus planes. Nueva York organizó un gran desfile naval y espectáculos pirotécnicos, mientras que en Filadelfia los ciudadanos formaron largas filas bajo el calor para visitar la emblemática Campana de la Libertad. Sin embargo, diversas encuestas recientes, como la de la Universidad Quinnipiac, reflejan que una mayoría del 61% considera que el país no está cumpliendo con los ideales planteados en su Declaración de Independencia.

