Al menos 25 personas perdieron la vida y 85 resultaron heridas este jueves 2 de julio de 2026 en Kiev, luego de una brutal ofensiva con drones y misiles por parte de las fuerzas rusas. Las autoridades ucranianas han calificado el hecho como el ataque más masivo contra la capital desde que comenzó la invasión a gran escala en febrero de 2022.
De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, Moscú lanzó un total de 74 misiles y 496 drones. Aunque las defensas aéreas de Ucrania lograron neutralizar 476 drones y 48 misiles, la vulnerabilidad quedó expuesta ante los misiles balísticos Iskander-M, logrando interceptar únicamente cuatro de los 24 disparados.
El bombardeo impactó fuertemente en zonas civiles. Las operaciones de búsqueda y rescate entre los escombros de edificios residenciales continúan, confirmándose que hay al menos dos menores entre los heridos. Un almacén de la Cruz Roja también sufrió daños. Ante la emergencia, alrededor de 52,000 personas tuvieron que resguardarse en estaciones subterráneas del metro.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, condenó los ataques, asegurando que Rusia apunta a blancos civiles para obligar a Ucrania a renunciar a su Estado, algo que, afirmó, «no ocurrirá». Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, declaró un día de luto oficial. La comunidad internacional, incluyendo a la ONU, la Unión Europea y Alemania, condenaron tajantemente esta escalada de violencia.

