El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró recientemente que «es el turno de Cuba», señalando que la isla caribeña se encuentra en la mira de su administración. Durante sus declaraciones, el mandatario destacó que Cuba «tiene una propiedad agradable y una costa bonita», sugiriendo un interés particular en el futuro de la nación caribeña.
Según Trump, el gobierno cubano «quiere hablar desesperadamente» con Estados Unidos, en medio de un contexto de tensiones políticas y económicas. Además, el presidente estadounidense hizo hincapié en la cercanía geográfica, recordando que «Venezuela está relativamente cerca y Cuba está a un paso».
El papel de Marco Rubio
En este escenario, Trump reveló que el secretario de Estado, Marco Rubio, se encuentra «muy involucrado» en los planes estratégicos hacia la isla. El mandatario alabó las acciones del funcionario de origen cubanoamericano y calificó su historia familiar como «un gran relato», subrayando que Rubio está desempeñando un rol fundamental en la política exterior estadounidense respecto a Cuba.
Estas declaraciones generan nuevas expectativas sobre el rumbo que tomarán las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana en los próximos meses, especialmente en un momento donde Cuba enfrenta profundas reformas económicas internas y una crisis significativa.

