La Selección Mexicana de Futbol implementará una estrategia de identidad visual inédita para su participación en la fase de grupos de la Copa del Mundo 2026, al vestir un uniforme diferente para cada uno de sus tres partidos de la primera etapa del certamen. Esta planeación de la marca patrocinadora incluye un total de seis equipaciones oficiales, contemplando tanto a los jugadores de campo como a los guardametas.
En el partido inaugural contra Sudáfrica, el equipo tricolor vistió su tradicional camiseta verde con gráficos inspirados en motivos prehispánicos autorizados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en un diseño que rinde homenaje al uniforme portado en el Mundial de Francia 1998. Para el segundo compromiso frente a Corea del Sur en Guadalajara, la escuadra nacional utilizará una indumentaria negra con detalles tricolores que evoca el estilo de Sudáfrica 2010. Finalmente, para cerrar la primera ronda contra Chequia, los seleccionados vestirán una camiseta blanca con patrones arqueológicos decorativos.
Por su parte, el guardameta mexicano dispondrá de una gama cromática de tres suéteres distintos: debutó utilizando una prenda de color rosa en el primer partido, y está previsto el uso de un suéter verde para el segundo encuentro y uno morado para la última jornada.
En el mercado comercial, los uniformes originales mantienen un precio unificado. La versión para aficionados tiene un costo de 1,999 pesos mexicanos, la versión de manga larga se ofrece en 2,299 pesos, mientras que la versión utilizada por los jugadores (versión de juego) alcanza los 3,199 pesos en tiendas distribuidoras autorizadas.

