El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, ha lanzado una contundente advertencia a los funcionarios mexicanos que presuntamente colaboran con organizaciones del crimen organizado.
Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP) y considerada la «zar antidrogas» de la administración Trump, declaró que buscarán desmantelar las estructuras criminales en México. En una entrevista para el programa American Thought Leaders, Carter aseguró que las acciones incluirán a aquellos dentro del Gobierno que «se han vendido a los cárteles».
De acuerdo con reportes, el objetivo de Estados Unidos es conseguir órdenes de aprehensión contra políticos que operan de la mano con estas organizaciones. Aunque Carter no mencionó nombres específicos, medios como la revista Proceso señalan que las declaraciones podrían apuntar a figuras como Rubén Rocha Moya, actual gobernador de Sinaloa por el partido Morena, a quien la justicia estadounidense ha señalado de posibles vínculos con la facción de «Los Chapitos».
Cooperación bajo el gobierno de Sheinbaum
A pesar del tono severo contra los presuntos funcionarios corruptos, Carter también destacó el nivel de colaboración sin precedentes alcanzado con la actual administración de Claudia Sheinbaum.
«Nunca habíamos visto algo así», subrayó la funcionaria estadounidense al referirse al apoyo del Gobierno mexicano en las acciones contra los grupos criminales. Según Carter, esta cooperación permite avanzar en la lucha contra el «clan Culiacán», Los Chapitos y Los Mayitos, pues el gobierno de México reconoce la determinación de Trump en este rubro.
Estas declaraciones se dan en un contexto de tensiones y negociaciones constantes entre ambos países respecto a las estrategias más efectivas para combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.

