La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó este martes que el gobierno federal no dispone de los recursos financieros necesarios para revertir en su totalidad las reformas al sistema de pensiones de 1997 y 2007, una de las principales exigencias de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria reconoció que derogar estas leyes neoliberales no es viable bajo las condiciones presupuestarias actuales. Esta postura contrasta con la propuesta número 55 de los «100 pasos para la transformación» que presentó durante su campaña electoral, donde se comprometió a «echar para atrás» las reformas de pensiones de los periodos de los expresidentes Ernesto Zedillo y Felipe Calderón.
Al asumir el cargo, la redacción del compromiso oficial fue modificada en el documento «100 compromisos para el Segundo Piso de la Cuarta Transformación», donde se eliminó la mención de derogar las legislaciones y se limitó a señalar que «se mejorarán las pensiones de los trabajadores».
Ante las manifestaciones del magisterio disidente, Sheinbaum defendió la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar, promulgado el 1 de mayo de 2024. Explicó que, a través de este fideicomiso, el Estado otorga un complemento económico solidario para asegurar que los trabajadores bajo el régimen de cuentas individuales del IMSS e ISSSTE puedan jubilarse con el 100% de su último salario integrado, con un tope mensual establecido en 16 mil 777 pesos.
Asimismo, la jefa del Ejecutivo Federal anunció que impulsará el fortalecimiento de la aseguradora pública del Pensionissste para otorgar mayores beneficios a los maestros, así como la creación de una aseguradora pública especializada en pensiones propuesta por el magisterio disidente. Sin embargo, criticó el carácter violento de algunas protestas recientes de la CNTE y sugirió que estas podrían estar alineadas con intereses particulares de empresarios como Ricardo Salinas Pliego.

