Puebla. El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, presentó su Plan Integral de Movilidad, un ambicioso proyecto diseñado para transformar el transporte en la capital poblana y su zona metropolitana, apostando principalmente por la electromovilidad y la sustentabilidad ambiental.
El eje central de esta nueva estrategia gubernamental es la construcción del Sistema de Transporte por Cable, mejor conocido como Cablebús. En su primera etapa, este medio de transporte cubrirá un trayecto de 13.6 kilómetros, operando a través de cuatro líneas y nueve nodos de transferencia que conectarán puntos clave como el Centro Integral de Servicios (CIS), el Parque Juárez, Xonaca y Amalucan.
Un enfoque 100% eléctrico e integrado
Durante la presentación, el gobierno estatal subrayó que el nuevo sistema de teleféricos será completamente eléctrico. La medida busca reducir de manera significativa la emisión de gases de efecto invernadero. Aunado a esto, el plan propone una integración «multimodal»; es decir, el Cablebús estará conectado con las diferentes opciones de transporte de la ciudad, incluyendo el transporte público convencional, la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), la red de ciclovías y la nueva flotilla de trolebuses.
Para facilitar la interconexión, la administración planea lanzar una plataforma digital unificada. A través del celular, los usuarios podrán planificar sus rutas y realizar pagos con una tarjeta única, modernizando así el acceso a la movilidad urbana.
Accesibilidad y protección ambiental
En el aspecto económico, se proyecta que el Cablebús tenga una tarifa de 12 pesos, ofreciendo gratuidad para grupos vulnerables como personas con discapacidad, adultos mayores y estudiantes de educación básica. El gobierno confía en que el sistema alcance la autosustentabilidad financiera a partir de su segundo año de operación.
Por último, Armenta aclaró que la obra civil no implicará la tala masiva de árboles. La tecnología especializada permitirá la reubicación de ejemplares y se tiene contemplada la creación de un nuevo bosque urbano a lo largo del recorrido, reforzando así el compromiso con la ecología local y de cara a las proyecciones de crecimiento para el año 2030.

